Ya sabéis que, mientras publicamos ocasionalmente por aquí (y pretendemos seguir haciéndolo!), también grabamos una vez al mes el podcast DinoBusters con nuestro querido Francesc Gascó (Pako para los amigos). Así pues, por si alguno de vosotros no los ha oído aún (o si es nuevo por aquí), os dejamos a continuación los últimos 5 programas, que van desde enero hasta mayo.
En nuestro programa número 6, "Los Huevos del Hambre", damos un repasillo a varias noticias de actualidad relacionadas con los huevos y nidadas de los dinosaurios.
Con el programa número 7, "Podcast, te elijo a ti", hacemos un guiño a la saga de juegos y series de Pokémon y vamos "capturando" un sinfín de noticias relacionadas con diversas criaturas prehistóricas. Además, Dani y Pako hablan sobre su último trabajo, aquel que trata sobre los osteodermos de titanosaurios de Lo Hueco.
En el mes de marzo salió a la luz un artículo que puso patas arriba mucho de lo que sabíamos sobre dinosaurios: según la hipótesis publicada, la topología más básica y general del árbol evolutivo de Dinosauria cambiaría totalmente, agrupando a los terópodos y ornitisquios en un clado (Ornithoscelida), y quedando Saurischia reducido a sauropodomorfos y herrerasaurios. De todo este follón hablamos en nuestro programa número 8, "Agárrame esos Saurischia".
En abril tuvo lugar el XV Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología en la localidad portuguesa de Pombal, en cuya organización estuvimos implicados. En "Jurassic Pombal" encontraréis una crónica grabada desde el propio congreso (éxito absoluto, por cierto!).
Y acabamos con nuestro programa de mayo, donde celebramos el 20º aniversario de Jurassic Park: The Lost World y utilizamos esta película para charlar sobre algunos de los dinosaurios que aparecen en ella. Esto, junto alguna noticia de actualidad, es lo que podéis encontrar en nuestro episodio número 10, "T. rex Story 2".
Y esto es todo por el momento. Si os gusta, seguid atentos a más novedades y más programas, y comentad aquí, en Ivoox o en Twitter qué os parece. ¡Un saludete!
Como ya os comenté por aquí, después de leerme el tercer tomo de Age of Reptiles ("La Travesía") me quedé con ganas de catar más de esta serie de Ricardo Delgado. Qué suerte la mía: hace unas semanas apareció Dani con un ejemplar original de los años 90 de esta colección, y me lo dejó para que le echara un ojo. El tomo que me dejó corresponde al primero de esta colección, cuyo título original es Tribal Warfare (esto es, "Guerra Tribal"), publicado originalmente en 1993 y compuesto por cuatro números. Este primer volumen de Age of Reptiles narra las hostilidades entre una manada de Deinonychus y una de tiranosaurios. Todo comienza cuando un ejemplar de Tyrannosaurus llamado Lomo Azul arrebata la presa al grupo de dromeosaurios; estos le seguirán hasta su nido y le devolverán el golpe, y partir de ahí comienza una escalada de violencia que acaba en guerra total entre las dos manadas.
¿Empezamos con las cosas malas, si os parece? Bueno, como en el caso de PALEO. Historias del Cretácico tardío, este primer tomo de Age of Reptiles es muy hijo de su tiempo (y todavía más que en el primero, pues estamos hablando de principios de los años 90). Podemos encontrar, por tanto, todos los tópicos relativos al conocimiento de dinosaurios de la época: carnívoros hiper agresivos e hiper ágiles, dromeosaurios súper inteligentes y con mortíferas garras viviendo y cazando en manadas de manera coordinada... Sumadle a todo esto ciertos detalles anatómicos que duelen a la vista (aunque esto es muy habitual en el mundo del cómic, claro) y la ausencia casi total de plumas (hay por ahí algún penachillo en alguno de los Deinonychus y en algún otro terópodo). En cualquier caso, repito que estamos hablando de principios de los 90, cuando no se habían descubierto todavía dinosaurios emplumados, así que... ¿quién soy yo para juzgar? Por otro lado, el peso de los herbívoros en esta historia es nulo: sí que aparecen de vez en cuando, pero quedan relegados a meros espectadores de la acción o a simples víctimas de los carnívoros. Y finalmente, la clásica metedura de pata de juntar a animales que no vivieron ni en la misma época ni en el mismo lugar: Deinonychus, Tyrannosaurus, Saltasaurus, Pteranodon, Parasaurolophus, Chasmosaurus, Euplocephalus, Kentrosaurus, Brachiosaurus, Oviraptor, Struthiomimus, Carnotarus, Baryonix, Dilophosaurus... y aún podría seguir un rato así. Todos estos bichos se juntan en una sola historia, para dolor del paleontólogo estricto. Además... bueno, las animales no se comportan del todo como animales, claro. Aunque no hablan, todos sus actos parecen estar regidos por una intencionalidad clara, lo que resta realismo.
La verdad es que el tercer volumen, "La Travesía", me gustó bastante más que este que nos ocupa, tanto en historia, narración, rigor científico (aunque tampoco era la repanocha) y dibujo. Creo que tenía mucha más personalidad que Tribal Warfare. Y sin embargo, muchos de los elementos que me gustaban de aquel están también en este (o debería ser al revés, mejor dicho, puesto que este primer tomo es anterior, ¿no?). En este volumen 1 de Age of Reptiles tampoco hay diálogos, ni narración, ni nada que se le parezca. Todo a base de pura narrativa visual. Y cuanto más lo pienso, más me flipa que, solo con imágenes, sea capaz de contar de manera tan efectiva una historia que podría haber salido de una película de gansters. Porque a ratos es lo que parece este cómic: un El Padrino con dinosaurios. Y lo más sorprendente de todo es que funciona, y funciona muy bien. Todo esto, aderezado con algunas imágenes muy muy chulas. Además, al final del volumen hay un glosario con cada uno de los animales que aparecen en el cómic, una especie de "Quién es quién" dinosauriano, con su nombre y su foto (sí, muchos de los dinosaurios que salen en la historia tienen un nombre propio y unas características físicas concretas que los diferencian de otros miembros de su misma especie).
Si podéis haceros con él y echarle un ojo, yo os lo recomiendo. Y ahora, mis ganas de leer The Hunt (segundo volumen, que trata sobre un alosaurio buscando venganza por la muerte de su madre a mano de dos ceratosaurios) y Ancient Egyptians (cuarto tomo, con un Spinosaurus como protagonista) son mayores que nunca. ¡Tendré que hacerme con ellos!
Y de regalito extra... Programa número 6 de DinoBusters: Los Huevos del Hambre. ¡Que lo disfrutéis!
¿Os hemos dicho ya que estamos muy ocupados? Os avisamos que llevábamos unos meses hasta arriba, y que la cosa seguiría así por lo menos varias semanas más (y tal cual, oiga). Hablo por mí, pero sigo emperrado en seguir sacando alguna cosilla todavía, próximamente. Mientras tanto, el descanso navideño nos permite poner esto un poco al día y enlazaros los tres episodios que hemos sacado de DinoBusters en los meses de octubre, noviembre y diciembre. Tenéis un poco de todo: frikismo de Jurassic World/Jurassic Park, noticias recientes de paleontología (la cola de terópodo conservada en ámbar, la hipótesis de coloración en Psittacosaurus), un programa monotemático sobre la extinción de los dinosaurios o una discusión sobre el aspecto cuadrúpedo de Spinosaurus.
Si alguno de vosotros sois aficionados a los podcasts, y si en concreto os gusta lo que hacemos en DinoBusters, dadle al play. Del episodio 3 al 5, sin más dilación:
Y os recordamos que podéis opinar también por aquí o en la cuenta de Twitter de DinoBusters: qué os parece el programa, si os gusta o no, qué cambiaríais... etc.
Vienen semanitas complicadas y de mucho lío por delante, así que por mi parte dudo que vaya a poder dedicarle tiempo al blog. Por tanto, quiero dejar por aquí las reseñas de tres cómics de temática dinosauriana que me han ido regalando en los últimos meses: PALEO, LA ERA DE LOS DINOSAURIOS y T-REX TRYING. Además, hacía ya mucho que no había una reseña por este blog, así que.. ¡Vamos allá!
Portada de los tres cómics en cuestión.
Empecemos con PALEO. Historias del Cretácico Tardío, de Jim Lawson. Este tomo, publicado en castellano por Tyrannosaurus Books en 2015, es una recopilación de 8 historias que vieron la luz en EEUU entre 2001 y 2004, con guión, dibujo y tinta de Jim Lawson, quien durante años estuvo trabajando en cómics de Teenage Mutant Ninja Turtles (las Tortugas Ninja, vamos). En blanco y negro, y con breves cuadros de texto que acompañan a las imágenes, PALEO narra las peripecias de varios animales del Cretácico Superior norteamericano (Triceratops, Tyrannosaurus, Albertosaurus o Stegoceras, entre otros). Son historias de supervivencia, de muerte, de depredación, de luchas jerárquicas, de trampas naturales, de grandes manadas y de peligrosas criaturas marinas. Eso sí, estas páginas fueron dibujadas a principios de los 2000, así que tampoco esperéis un rigor paleontológico enorme: comparten escena varias especies de dinosaurios (y afines) que no coincidieron ni en el espacio ni el tiempo, tira mucho de tópicos que carecen de evidencia científica (dromeosaurios que viven y cazan en grupos, por ejemplo), y la anatomía de los animalillos es mejorable en algunos casos (a veces simplemente es que se ha quedado desfasado, como en el caso de las plumas de muchos de los terópodos). Aún así, son cómics dinámicos, resultones y entretenidos, con un buen dibujo. Si no te centras demasiado en la rigurosidad científica, PALEO. Historias del Cretácico Tardío es un cómic recomendable.
Las portadas originales de algunas de las 8 historias de PALEO recopiladas en un único volumen.
Seguiremos con mi adquisición más reciente, LA ERA DE LOS DINOSAURIOS: LA TRAVESÍA. El tono general viene a ser el mismo que en PALEO (manadas de dinosaurios de herbívoros del Cretácico Superior que se ven acosadas por toda clase de depredadores). Sin embargo, con AGE OF REPTILES (título original en inglés) nos encontramos ante un clásico. LA TRAVESÍA es la tercera entrega de esta colección, obra de Ricardo Delgado (escritor y dibujante de cómics, así como de arte conceptual y storyboards en películas como Atlantis, WALL-E, Los Increíbles o Men in Black), que tiene sus orígenes en 1993 con el primer tomo, AGE OF REPTILES: TRIBAL WARFARE,y llega hasta la actualidad con el quinto tomo, ANCIENT EGYPTIANS (2015). El volumen que nos ocupa, el tercero, se publicó originalmente en 2009, y como ya he dicho, narra la migración en busca de pastos mejores de una gigantesca manada de dinosaurios herbívoros de varias especies (titanosaurios, hadrosaurios, paquicefalosaurios, anquilosaurios, ornitópodos de pequeño tamaño, ceratopsios y ornitomimosaurios), y los peligros que deben afrontar en dicho viaje (tiranosaurios, dromeosaurios, cocodrilos descomunales y terroríficos mosasaurios). Tiene algunos de los mismos problemas de PALEO, como lo poco correcto en la representación de algunos animales (con el agravante de que es más moderno) o la asignación de comportamientos de los que no tenemos pruebas (sí, de nuevo pienso en las manadas de dromeosaurios, que en este caso en concreto se componen de decenas de individuos que actúan como hordas que arrasan con todo a su paso). Sin embargo, LA TRAVESÍA carece de texto de cualquier tipo (¡un cómic mudo, total nada!), y no es en blanco y negro sino en color. La verdad es que a mí me ha encantado: el estilo del dibujo, la paleta de colores y sombras utilizados en determinados momentos, la fuerza, dinamismo y brutalidad de algunas escenas (nadie está a salvo... estos son animales, y esto es la naturaleza salvaje), y la enorme cantidad de detalles que tiene cada viñeta (parece un ¿Dónde está Wally? dinosauriano) me dejaron completamente cautivado. No puedo más que recomendarlo, e intentar hacerme con alguno de los otros volúmenes de esta serie.
Un par de ejemplos del detalle que hay en las páginas de LA TRAVESÍA. Puede pasarse uno minutos y minutos mirando cada uno de los bichillos.
Y acabamos con T-REX TRYING... The Unfortunate Trialsof the Tyrant Lizard King, de Hugh Murphy. Este tomo, publicado en 2012, es una recopilación de las descacharrantes viñetas publicadas en la cuenta de Tumblr del mismo nombre (T-Rex Trying...), donde se nos muestran los enormes problemas que tiene el lagarto tirano para realizar las tareas cotidianas más sencillas, debido la mayoría de las veces a la longitud de sus brazos. Dibujo sencillo en blanco y negro (con algún leve toque de color ocasionalmente), lectura ligera y humor infalible. Por supuestísimo, también recomendado (aunque en su web podéis leerlas gratis directamente). Existe además, por lo visto, una continuación, T-Rex Trying and Trying: The Unfortunate Trials of a Modern Prehistoric Family, así que igual tendré agenciármelo también.
Una de las muchas cosas que el pobre T. rex (¡nunca T-Rex!) puede hacer.
Volvemos a Dinosaur Renaissance, ese blog que tanto queremos pero que tenemos taaaaaaaan abandonado, para hacernos un poquito de publicidad a nosotros mismos. Es la excusa de siempre, lo sé, pero es que entre el doctorado, congresos y la vida en general... ¡No nos da! Y a eso súmale un par de proyectos en los que andamos metidos, que parece que no pero también nos quitan tiempo.
El primero de ellos, en el cual participamos junto con Francesc Gascó y que ya conocéis, es el podcast DinoBusters. Esta semana hemos sacado el segundo episodio, "Por un puñado de fósiles", que se centra en la famosa Guerra de los Huesos que libraron en el siglo XIX los paleontólogos americanos Marsh y Cope (y de nuevo, con guiño en el título a una película). La recepción en este caso no está siendo tan entusiasta como en el primer episodio (menos visitas y comentarios en general). ¿Nos echáis una mano? :P También agradeceremos los comentarios de cualquier tipo que puedan ayudarnos a mejorar. ¡Aquí lo tenéis!
El segundo proyecto, del cual a lo mejor ya habéis oído hablar (o quizás no, quién sabe), es el XV EJIP. Este año, tanto Dani como yo (y también el propio Gascó, entre otros) estamos involucrados en la organización de la decimoquinta edición del Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología, que tendrá lugar del 19 al 22 de abril de 2017 en la localidad portuguesa de Pombal. Ya sabéis que el EJIP es el lugar ideal para dar los primeros pasos en el mundo de la paleontología, sobre todo si estás en la carrera, máster o tus primeros años de tesis, así que contamos con vosotros. Somos mucha gente organizando (gente de la Unidad de Paleontología de la Universidad Autónoma de Madrid, del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, de la Universidade de Lisboa... y sigue y sigue), y estamos con mucha ilusión, pues queremos conseguir una edición del EJIP memorable. ¡15 años no se cumplen todos los días! Aquí os dejamos con la cuenta de Twitter, de Facebook y con el blog, en el cual encontraréis ya algo de información, así como una primera circular.
¡Hola hola! ¿Qué tal va ese verano, muchachos? (para aquellos de vosotros que estéis en la mitad norte del globo, claro). ¿Cómo os trata el invierno, queridos? (para aquellos lectores del hemisferio sur). Hoy queremos presentaros un proyecto en el que hemos estado involucrados tanto Dani como yo, junto a Francesc Gascó, el más que conocido Pakozoico: se trata de DINOBUSTERS, CAZADORES DE DINOS.
¿Y qué es DinoBusters? Básicamente, una continuación de aquel podcast sobre Parque Jurásico en el que participamos los tres hace más de dos años. Solo que DinoBusters no pretende centrarse en el universo de JP (aunque de hecho habrá mucho sobre eso también, como podréis comprobar), sino que busca ser un podcast mensual que trate sobre dinosaurios, paleontología y su influencia en el mundo audiovisual (pelis, cómics, libros, videojuegos, etc). Por lo pronto, os dejamos aquí con el primer episodio: El Podcast Olvidado por el Tiempo, en clara referencia a esa segunda parte del podcast Jurassic Beta que nunca hicimos, así como a la novela y película "The Land That Time Forgot".
Aquí tenéis el enlace en iVoox, y en iTunes. ¡Y dejadnos vuestros comentarios aquí o en nuestro Twitter!
Hoy quiero hablaros de un par de proyectos relacionados con dinosaurios que llevo siguiendo un tiempo y que me tienen bastante interesado: Saurian y Beasts of the Mesozoic. Ambos proyectos tienen que ver con el mundo del ocio y el entretenimiento, ambos buscan llevar al gran público dinosaurios que sean lo más científicamente correctos posible, y ambos buscan financiación a través de campañas en Kickstarter. Ah, y el apoyo que han obtenido dichas campañas ha sido descomunal. Si os parece bien, empezamos por Saurian. ¿Nos acompañáis?
Saurian es un videojuego para PC y Mac que se dio a conocer en 2012 (imaginad el esfuerzo y trabajo que están dedicando a esto: un equipo pequeño que lleva más de cuatro años desarrollando un videojuego para el que todavía no tienen una fecha de lanzamiento definitiva, asegurándose de que el juego es lo más riguroso y actualizado posible). Se trata de un videojuego de supervivencia en un mundo abierto, donde puedes elegir un macho o una hembra de un dinosaurio e intentar que crezca, se alimente y sobreviva según vas adquiriendo habilidades. Deberás escoger entre uno de los cuatro géneros de dinosaurios que veis arriba: Tyrannosaurus, Triceratops, Pachycephalosaurus y Dakotaraptor. Según vaya pasando el tiempo, los animales irán cambiando en tamaño, forma y color: es decir, Saurian contempla el desarrollo ontogenético en sus criaturas.
Crecen tan deprisa... (ilustraciones de RJ Palmer, uno de los artistas conceptuales de Saurian).
Aunque estos son los cuatro taxones con los que se puede jugar, hay mucho más en Saurian: es una fiel representación del entorno que existía hace 66 millones de años en lo que hoy es la Formación Hell Creek. Mientras juegas como uno de estos dinosaurios, en tu camino podrás encontrarte con hadrosaurios, anquilosaurios, pterosaurios, cocodrilos, tortugas, mosasaurios y mucho más. El equipo que desarrolla Saurian (compuesto por programadores, animadores, compositores, artistas 3D y artistas conceptuales de varias partes del mundo) está haciendo un esfuerzo enorme de investigación para que hasta el más mínimo detalle sea lo más científicamente correcto posible, desde las condiciones ambientales hasta las composiciones florísticas y faunísticas de esa zona y en ese momento. Han consultado a varios investigadores de renombre como John Hutchinson o Matt Wedel (entre muchos otros) en pos del máximo rigor científico, y hasta cuentan en el equipo con su propio dinosaurio: Gerry el emú, que les sirve de modelo a la hora de animar a los terópodos.
El trailer lanzando por Saurian para su campaña en Kickstarter.
Para que os hagáis una idea del interés y la expectación que ha levantado este juego, basta decir que alcanzaron su meta de 55.000 dólares en Kickstarter en solo dos días. Desde entonces han seguido recibiendo donaciones y desbloqueando logros que habían propuesto como objetivos extra: a día de hoy, Saurian incluirá, entre otros, variaciones melánicas en los dinosaurios, la capacidad de personalizar tu animal, eventos ambientales como tormentas, inundaciones o incendios, y un nuevo modo de juego basado en los días posteriores al choque del famoso meteorito. Ayer mismo, de hecho, desbloquearon la posibilidad de jugar con dos nuevas especies de dinosaurios, uno herbívoro y uno carnívoro (se podrá votar cuáles serán estos dos nuevos taxones una vez que acabe la campaña en Kickstarter). ¿Y si siguen recibiendo el apoyo de la gente? Pues tienen cosas preparadas tan jugosas como un modo multijugador, un nuevo mapa basado en la Formación Two Medicine (pudiendo manejar a Gorgosaurus y Styracosaurus) o la posibilidad de desarrollar Saurian en las consolas de nueva generación.
¿Quién no querría jugar con un tiranosaurio albino? (ilustración de RJ Palmer)
Quedan todavía dos semanas hasta que finalice el plazo de su campaña en Kickstarter, por lo que se puede seguir donando y desbloqueando más logros del juego. Y desde luego que los regalos e incentivos que proponen por colaborar con ellos son una tentación difícil de combatir: tu nombre en los créditos del juego, una copia digital de la banda sonora de Saurian, una copia de "Guía de Hell Creek" (con información sobre la flora y fauna del juego y montones de ilustraciones), una réplica de la garra de Dakotaraptor, esculturas de Tyrannosaurus y Triceratops y varias cosas más. Todo ello, claro, en función del dinero con el que se contribuya. Si queréis saber más sobre este proyecto, aquí tenéis su web oficial, su página en Kickstarter, su Tumblr, su Facebook y su Twitter.
¡Menuda pintaza tiene esto!
Vamos ahora con el segundo proyecto dinosauriano en cuestión: Beasts of the Mesozoic. David Silva es un entusiasta de los dinosaurios que lleva trabajando en la industria juguetera desde 2003, habiendo trabajado con Macfarlane Toys y Hasbro, entre otros. En 2009 comenzó su andadura en solitario con Creative Beast Studio, cuyo trabajo está enfocado en animales prehistóricos y la fantasía. Como dinomaníaco y juguetero profesional, Silva lleva un tiempo observando que, pese a los avances en muñecos y figuras de acción, existe un nicho relativamente vacío en lo que a dinosaurios se refiere, y la mayoría de ellos muestran representaciones anticuadas y obsoletas. Es así como nace "Beasts of the Mesozoic. Raptor Series".
Esta primera tanda de Beasts of the Mesozoic consiste en una serie de figuras de acción de dromeosaurios de tamaño medio y de otras formas emparentadas, todas a escala 1/6. Todas las figuras están detalladamente esculpidas y pintadas, con 26 puntos de articulación y un soporte. Y, por supuesto, actualizadas con todo lo que sabemos hoy en día sobre raptores. Además, cada muñeco viene con una ficha sobre el dinosaurio en cuestión y una ilustración del artista Jonathan Kuo. La campaña lanzada en Kickstarter tenía como objetivo principal conseguir suficiente dinero como para desarrollar una línea de juguetes de tres dromeosaurios distintos: Velociraptor mongoliensis, Atrociraptor marshalli y Tsaagan mangas.
Aquí tenéis a las tres bestezuelas originales.
Al igual que en Saurian, al alcanzar la meta principal se fueron desbloqueando varias figuras extra: en primer lugar, un bonito Velociraptor osmolskae de color azul, exclusivo para aquellos que han colaborado en la campaña; posteriormente, el dromeosaurio nortamericano Saurornitholestes sullivani; y después, toda una serie de nuevos raptores todavía por esculpir (Dromaeosaurus, Acheroraptor, Zhenyuanlong, Adasaurus...), así como varios packs accesorios con arbustos, nidos, huesos y nuevos dinosaurios como Troodon o Buitreraptor. Como podéis ver, son muchísimos objetivos desbloqueados, así que tampoco es que la campaña haya ido precisamente mal.
Dos de los dromeosaurios extra desbloqueados ya han sido también esculpidos: Velociraptor osmolskae (izquierda) y Saurornitholestes sullivani (derecha).
Las recompensas por colaborar en la campaña de Beasts of the Mesozoic variaban, según el precio, entre una o varias figuras de los diferentes raptores, distintos packs, un calendario o varias tarjetas con las ilustraciones de Jonathan Kuo, o una ilustración exclusiva firmada por Mark Schultz, creador de Xenozoic Tales. Como habréis visto, estoy hablando todo el rato en pasado para referirme a este proyecto de Beasts of the Mesozoic. Esto es debido a que la campaña de Kickstarter finalizó hace casi dos semanas, por lo que, al contrario que en el caso de Saurian, ya es tarde para donar. Sin embargo, estas maravillosas figuras podrán adquirirse (al menos, hasta final de existencias) en la web de Creative Beast Studio, así que todavía no habéis perdido la oportunidad de haceros con una de ellas. Y, además, Silva deja caer que en 2017 podría empezar a desarrollar una segunda serie de Beasts of the Mesozoic, centrada esta vez en ceratopsios. No suena mal, ¿verdad? Os dejamos por aquí la web de su campaña en Kickstarter y la página de Facebook de Creative Beast Studio,así comosu Twitter.
Todas las ilustraciones de Jonathan Kuo de los dromeosaurios (y allegados) de Beasts of the Mesozoic. Arriba, de izquierda a derecha: Velociraptor mongoliensis, Atrociraptor marshalli, Tsaagan mangas, Saurornitholestes sullivani, Balaur bondoc y Velociraptor osmolskae. Abajo, de izquierda a derecha: Adasaurus mongoliensis, Dromeaosaurus albertensis, Acheroraptor temertyorum, Zhenyuanlong suni, Pyroraptor olympius y Linheraptor exquisitus.
Sé que esta entrada es ya lo suficientemente larga, pero con vuestro permiso voy a alargarla un pelín más. Ya que estamos hablando de dinosaurios bonicos y actualizados, con sus plumas y todo, quiero despedirme hoy con la charla que di sobre plumas y dinosaurios a mediados de abril en Granada (muy similar a algunas de las entradas que hemos escrito por aquí). Desde aquí quiero dar las gracias una vez más a la organización de Desgranando Ciencia 3 por haberme invitado a participar en este maravilloso evento. ¡Espero poder repetir en el futuro!
Desde la empresa Render Área, creadores de entre otras muchas cosas los documentales divulgativos de Géa para el Museo Geominero (aquí podéis disfrutar el último, en el que habla de los fósiles) o la app para smartphones y tabletas "Dino Science", con la que se puede buscar por geolocalización qué museos con dinosaurios están más cerca de nosotros.
Su última aplicación, en la cual he tenido la suerte de poder colaborar como asesor científico, incluye una base de datos de más de 700 géneros de dinosaurios, una historia evolutiva resumida en forma de cladograma y el plato fuerte: ¡14 dinosaurios realistas en 3D animados en tiempo real!
Menú principal de DinoScience 3D
Si tienes una tableta que use Android, hasta el día 23 puedes probar la versión beta de la aplicación y comunicarnos cualquier opinión sobre el tema. Este es el mensaje que nos ha remitido Render Área:
"SOLO PARA USUARIOS DE TABLETS ANDROID: Hasta el próximo miércoles 23 de diciembre nos gustaría que nos ayudaseis a testear una nueva app de dinosaurios. Ya está dispone en google play con el nombre de "dinoscience 3d" Necesitamos saber vuestra opinión y sobre todo conocer vuestro dispositivo (marca y modelo de tablet) para poder testear esta nueva app en el máximo de dispositivos Android. Os dejamos un correo para que envies vuestros comentarios y datos de vuestra tablet: dinoscience3d.beta@gmail.com
Gracias a todos por adelantado y que disfrutéis de Dino Science 3D."
Aprovechando que llegó el día de Reyes y que personalmente, siempre relacionaré este día con Parque Jurásico, pues vamos a hablar de la saga. Pero voy a sacar un tema muy poco científico (ni siquiera de lejos), ni tan siquiera sobre dinosaurios: algunos de los secundarios más carismáticos de la saga.
La verdad es que la saga de Parque Jurásico está llena de personajes carismáticos, algunos más que otros. Especialmente, algunos secundarios de la saga tienen algunos momentos memorables que hacen que les cojamos un especial cariño. Bien sea por algunas acciones o por algunas frases.
Sin ningún orden de preferencia le voy a dedicar un momentito a cada uno de estos personajes:
Eddie Carr
Eddie Carr era un personaje con algo más de enjundia en la novela de Michael Crichton. De hecho, en la película Eddie es la fusión de Jack Thorne (el ingeniero detrás de las modificaciones de las caravanas y el Ford Explorer que llevaban en la novela) y su homónimo, que es ayudante de Thorne en el taller.
Aunque se simplificó mucho la personalidad de ambos personajes en su versión cinematográfica, si que dio lugar a unas frases y diálogos memorables:
Ian Malcolm (sobre un teléfono satélite): Le querré cuando funcione... Eddie Carr: Funcionará cuando le quieras Eddie Carr: La violencia y la tecnología... no son buenos amigos. Eddie Carr: Lo he cargado con el veneno de la Conus purpurascens, la concha de los mares del sur. La neurotoxina más poderosa del mundo, actúa en 2 milésimas de segundo. Más rápido que los impulsos nerviosos. El animal cae antes de sentir el pinchazo. Ian Malcolm: ¿Hay antídoto? Eddie Carr: ¿Por qué? ¿Por si te disparas en un pie? No lo hagas... morirías antes de saber que has tenido un accidente...
Udesky
Udesky es un personaje de poca enjundia de Jurassic Park 3, el mercenario (aunque, según él mismo, no se dedica a ello) encargado de organizar el viaje de los Kirby a la Isla Sorna. Udesky no tiene el mismo carisma que Eddie Carr, pero no le cuesta sobresalir entre los estereotipados Kirby, incluso siendo él mismo un personaje bastante estereotipado y poco desarrollado. No obstante, nos obsequia con ciertos momentos cómicos y entrañables, además de ser los pocos que (lamentablemente, en una escena filmada pero cortada de la película, en la foto) se enfrenta a un dinosaurio en lugar de ser simplemente eliminado (ver foto). Podemos recordar grandes frases como:
Paul Kirby: ¿Qué hacemos Udesky: Buscaremos a su hijo... en la dirección en que van ellos (refiriéndose a Alan Grant y Billy Brennan, los paleontólogos). Udesky: Para mí es como si fuera un hotel… de cinco estrellas (al ver el complejo de laboratorios de InGen).
Billy Brennan
Billy es un personaje al que todos los jovenzuelos paleontólogos le tenemos mucho cariño, pues en parte es nuestra "representación" en la saga de Parque Jurásico como estudiantes de posgrado en paleontología. Billy juega un importante papel en la trama de la película, desgraciadamente por algo relacionado con un asunto muy vigente en la actualidad que es la búsqueda de fondos para la investigación.
Billy reúne muchas características tópicas que se supone nos identifica a la gente joven: iniciativa, tenacidad y valentía, pero también inconsciencia y correr riesgos innecesario. Algunas de sus frases memorables:
Billy: Le presento el futuro de la paleontología (sobre la tomografía axial computerizada (TAC) y la impresión en 3D)
Grant: ¿Cómo lo clasificarías, Billy? Billy: Suchomimus. Por el hocico Grant: Es algo más grande. Billy: Baryonyx? (Nota del autor: el día que tocaba terópodos espinosaurios no atendió mucho en clase, Sr. Brennan...) Grant: ¿Con esa gran vela? Spinosaurus aegyptiacus. (Momento paleofriki de JP3, te ataca un dinosaurio y lo primero que te paras a hacer es identificarlo).
Roland Tembo
Roland es un cazador muy talentoso que es contratado por InGen bajo el mando de Peter Ludlow (quien se supone que es el antagonista de El Mundo Perdido). No obstante, pronto eclipsa a Ludlow tanto como líder de la expedición como personaje: Roland es frío, tiene carácter y un código de honor respecto a la caza un tanto estereotipado pero que funciona muy bien en la cinta. Roland quiere abatir un Tyrannosaurus rex macho para obtener el título de "cazador #1", no meramente para obtener un trofeo.
Tiene una escena muy cómica, en la que intenta dirigir la captura de un Pachycephalosaurus y, ante su incapacidad para pronunciar el nombre, le pone el cómico apodo de "fraile" (Fry Tuck en inglés, en referencia a Robin Hood). Luego, tras desistir en pronunciar los nombres, acaba arrojando las fichas de dinosaurios de InGen y apodando "Elvis" al Parasaurolophus.
Roland: Ajay, ve a mi rancho. Mira mi habitación de trofeos y dime qué tipo de presa podría ser de mi interés (Ajay, el compañero de Roland, se limita a sonreir)
Roland: Sera un Paca... Paqui... eeeh... ¡El de la cabeza con la calva! ¡El que parece un fraile! Roland: Bueno, el rex acaba de comer, así que no nos molestará. Ian Malcolm: ¿De comer? ¿Se está refiriendo a Eddie? Podría mostrar respeto: nos ha salvado la vida sacrificando la suya. Roland: Pues se le acabaron los problemas. Opino que los animales no cazan cuando no tienen hambre. Nick van Owen: Eso solo lo hacen los hombres. Roland: Aaaaah, nos parte el corazón... ¡Andando! ¡Pongamos en marcha esta feria ambulante! Roland: He pasado demasiado tiempo en compañía de la muerte. Dennis Nedry
Aunque técnicamente es un antagonista y su papel es primordial en la trama de la primera película de Jurassic Park, es uno de los personajes memorables de la película. Para algunos, tanto o más que algunos protagonistas (en los Phenomena que he asistido donde proyectaban Jurassic Park el primero en llevarse aplausos y vítores de la audiencia era Nedry, no Grant o Hammond...).
Y no es para menos. Nedry representa todos los estereotipos de un ingeniero informático obeso, y tal vez por eso nos gusta tanto: obsesionado con la comida, desordenado, codicioso y, como diríamos ahora, friki. Además, su muerte a manos del Dilophosaurus es una de las más memorables de toda la saga, dejando además la linea argumental abierta (la lata de espuma con los embriones enterrada), aunque esta solo se cerraría en un reciente videojuego.
Nedry: No sea tacaño conmigo, Dodgson. Ese fue el error de Hammond. Nedry: (al Dilophosaurus, tras tirarle un palo como si fuera un perrete) Aaah, no me extraña que os extinguierais. Cuando vuelva a bajar te atropellaré. Dodgson: No diga mi nombre... Nedry: ¡¡¡Dodgson, Dodgson!!! ¡¡¡Está aquí!!! ¿Lo ve? No le importa a nadie. Bonito sombrero. ¿Qué quiere?¿Parecer un agente secreto?
Aunque me olvido de algunos grandes como Robert Muldoon o Ray Arnold, personalmente estos son mis favoritos. Cabe recalcar que veo mucho secundario interesante en las dos secuelas, quizá porque los protagonistas de estas (salvo el Dr. Grant y el Dr. Malcolm) son bastante olvidables, quedando mucho más resaltados los secundarios.
Ahora que se va a estrenar Jurassic World, y sabiendo que Star Lord será el protagonista (y cuyo carisma en el trailer no parece mucho mayor que el del protagonista de Deep Blue Sea, esperemos que en la película el personaje sea más interesante) y Nick de "New Girl" será un secundario de la sala de control... ¿quién tendrá mayor carisma? ¿El protagonista, o el secundario? En Junio lo sabremos...
Una pregunta que me ha hecho mucha gente a lo largo de muchos años es: "¿Y por qué quieres ser paleontólogo?", seguido de expresiones como "Se más inteligente, como tu «familiar», y estudia «carreras que no mencionaré», que es lo que tiene salida/da dinero".
Y en efecto parece que es cierto: aguardan muchos años de formación y titulación todavía y de búsqueda de becas/financiación para poder conseguir esa formación. Una suerte de "mendicidad académica", en la que se tendrá que convencer a fundaciones u organismos públicos de que merece la pena ceder unos cuantos excedentes financieros para tal formación. Ahora mismo, gente dos años más joven que yo y titulada en otras ramas gana más de lo que cualquier científico joven que no trabaje para una gran empresa podría aspirar a ganar de aquí a 10 años.
En un mundo tan materialista y consumista como el nuestro, cualquiera que se dedique a algo que requiera más horas de trabajo del estipulado y que no esté muy bien remunerado parece estar algo loco.
Así es la investigación: se paga con más cosas que dinero (de otro modo, no lo haría mucha gente).
Como todos, nací curioso. Muchos dejan de serlo al entrar al colegio, pues el sistema contemporáneo de educación parece tener esa cualidad: destruir el apetito por la curiosidad. Yo no lo perdí. Me convertí en el típico niño repelente que todos sus compañeros ya llamaban "científico" o "loco de la ciencia" (no precisamente como algo positivo para ellos, evidentemente). Estaba muy lejos de ser un científico, pero la divulgación de temas científicos (paleontología, vulcanología, astronomía...) me aportaba unas respuestas que nunca me eran suficientes, pues tras cada respuesta venían muchas más preguntas.
Además, me gustaron siempre de niño los dinosaurios. Desde antes de saber siquiera cómo escribir esa palabra ni ninguna otra. Es de los primeros recuerdos que guardo de mi infancia. Yo y mis muñecos de dinosaurios. Yo y mis libros de dinosaurios. Yo y mis documentales de dinosaurios. Por eso, con cuatro añitos (puede que antes) yo lo tenía claro: si me fascinan los dinosaurios, de mayor sería "experto en dinosaurios" (como le decía a mis profesores en preescolar).
Ser paleontólogo es, para algunos niños, como ser astronauta o futbolista: una profesión de ensueño que desaparece conforme se llega a la adolescencia. Unos pocos sin embargo hemos sido cabezotas hasta el final.
Cuando decidí estudiar una carrera de ciencias no sabía aún que querría ser científico. Solo que me interesaban los dinosaurios, el trabajo de campo en paleontología y los procesos evolutivos. Podría resumirse en 3 preguntas generales: ¿cómo eran los dinosaurios?, ¿qué herramientas puedo usar para estudiar organismos pretéritos? y ¿cómo se transforman los organismos? Y la biología parecía idónea para buscar esas respuestas.
Por supuesto, durante el transcurso de esa carrera terminé aprendiendo muchas otras cosas. Muchos otros grupos de organismos, muchas otras metodologías y aproximaciones a la naturaleza (desde los niveles moleculares a estudiar ecosistemas enteros). Pero el pasado remoto me atraía sobremanera. Quizá porque el mundo que estudian todos los neontólogos (los que estudian organismos contemporáneos) está ahí fuera: no es fácil comprenderlo, pero es muy sencillo aprehenderlo. Todo el mundo puede "estar" en el presente, sentarse en un paisaje, tocar, oler, saborear y contemplar la naturaleza.
Pero el pasado remoto es diferente. Uno no puede captarlo a través de los sentidos como el presente. Podemos leer lo que otros escriben sobre él, sea ciencia o ciencia-ficción, e imaginarlo. Pero no podemos experimentarlo directamente. Y el pasado a muchos nos llama con mucha fuerza.
Y es cuando haces tus primeros pinitos en la investigación, con tus primeros y modestos trabajos originales, cuando te das cuenta por primera vez de que el pasado se transforma, a través del método científico, en algo tangible. Te permite mirar un momento, un organismo concreto y obtener datos reales sobre él. Y es en esos momentos cuando, sin necesidad de un portal del tiempo, has podido ver una parte del pasado por primera vez, antes que ningún otro ser humano.
Diseño de Eduardo Puértolas para la portada del libro de resúmenes del pasado XII EJIP, en la que captura a la perfección la capacidad de los paleontólogos para "ver" el pasado.
Eso te da la capacidad no para imaginar, sino para ver. Desde las excavaciones, cuando puedes ver antiguos océanos en lugar en que hoy día hay estratos llenos de ammonites, belemmnites y braquiópodos en Guadalajara o sentir que estás paseando por un bosque que está siendo vadeado por gigantescos saurópodos y estegosaurios en el Jurásico Superior de Portugal. O seguir la pista dejada por las huellas a un grupo de dinosaurios terópodos que cruzaban una llanura en el Cretácico Inferior de La Rioja, pues estos rastros permanecen casi idénticos a cuando se dejaron hace más de 100 millones de años.
Una vez en el laboratorio, analizando los restos desarticulados, eres capaz de hacerte por primera vez una imagen de cómo era el organismo en cuestión y comenzar a ver cómo se movía, cómo realizaba sus otras funciones vitales. Lo comparas con otros organismos emparentados y eres capaz de ver los procesos evolutivos que transformaron a sus ancestros en el organismo que tienes delante. Analizas o cotejas tus datos con los de otros organismos de los mismos estratos o el mismo yacimiento y eres capaz de escudriñar cómo eran las relaciones entre los distintos organismos con mayor certeza de lo que eras capaz de hacerlo en campo.
Es la manera más parecida que aún existe de viajar por el tiempo. De viajar al pasado.
Y eso es una sensación que no se paga con dinero.
Por ello, ante la pregunta de ¿por qué paleontólogo? Yo suelo devolver la pregunta en negativa: ¿por qué no paleontólogo?
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Nota: redacté la mayor parte de esta entrada a comienzos del 2013, terminando la carrera y en una situación académica y financiera aún más precaria que en la actualidad. Aunque en esta entrada pueda parecer que el romanticismo me enajena un poco de la cada vez peor situación de la investigación en este país en particular y la gran cantidad de factores negativos del mundo de la investigación en general (aunque estos últimos son los mismos que encontramos en otras disciplinas. Es lo que tiene ser humanos). En cualquier caso, hay que considerar que es más común en todo el mundo vivir de forma precaria que no, elijo la pasión y salud mental + precariedad que ocupación anodina + precariedad.
FE DE ERRATAS: Con suma rapidez se me ha informado de que aunque ambos tiranosaurios del MUJA son "Stan" (BHI 3033) de cuerpo, con el fin de crear un dimorfismo sexual en el montaje, uno de ellos incorporó el cráneo del "Wankel rex" (MOR 555). Gracias a Francisco Ortega por el aviso.
FE DE ERRATAS II: Y para terminar de esclarecer el asunto de los tiranosaurios copuladores del MUJA, nos ha escrito Ome (Jose Ignacio Ruiz Omeñaca). Nos cuenta Ome que el esqueleto de ambos tiranosaurios del MUJA es el MOR-555 (Wankel rex) salvo el cráneo de la hembra, que es un clon de BHI-3033 (Stan). Al esqueleto de la hembra también le modificaron los cheurones (huesos de la cola, ventrales a las vértebras y homólogos de las raspas de los peces) para introducir dimorfismo sexual. ¡Muchas gracias!
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Después de tanto revuelo con nuestro amigo Spinosaurus vamos a hablar de quien debió ser el vencedor de la famosa pelea en Jurassic Park III: el Tyrannosaurus rex. Tyrannosaurus rex es un dinosaurio muy bien conocido, representado por una cantidad muy grande de ejemplares recuperados, muchos de ellos muy completos. T. rex por tanto es un organismo modelo excelente para conocer la paleontología de los grandes terópodos.
Y vamos a hacer un pequeño homenaje al "rey de los dinosaurios", aprovechando que el pasado 5 de Octubre cumplió 109 años de su publicación, hablando de qué ejemplares podemos consultar (aunque sea como réplicas) en la Península Ibérica. Así que ahí vamos:
AMNH 5027 - Seguramente sea mi ejemplar favorito. Este tiranosaurio fue el segundo (tercero si contamos con el holotipo de Dynamosaurus imperiosus, que realmente es un tiranosaurio) en ser descubierto y, hasta la mitad de la década de los 1980, el ejemplar más completo que se conocía. Fue excavado por el equipo de Barnum Brown, del Museo Americano de Historia Natural en Nueva York, en la formación Hell Creek (Montana). Durante décadas, además, solamente estuvo su esqueleto completo montado en el antes mencionado museo, de modo que si alguien quería ver un T. rex era obligatorio viajar a Nueva York, de modo que fue una atracción turística muy importante (y, a día de hoy, continúa siéndolo aunque de forma menos exclusiva).
Si hay algo que es inconfundible del 5027 es su cráneo: hocico corto, mandíbula muy robusta y las cavidades de las replicas rellenas con algo que simulaba el sedimento. Este cráneo robusto y corto es el que ha moldeado la imagen popular de Tyrannosaurus, siendo incluso la inspiración para el logo de Parque Jurásico y el modelo que se utilizó para esculpir la versión de carne y hueso de la misma película. De hecho, en la novela, el Dr. Alan Grant y el nieto de John Hammond, Timmy, discuten acerca del montaje clásico del Museo Americano (que no sería modernizado hasta 1995), incidiendo en que la reconstrucción original portaba demasiadas vértebras caudales. Cabe destacar que hasta la década de 1990 este ejemplar era el único expuesto en todo el mundo (el holotipo se expuso a mediados del siglo XX, pero estaba en su gran parte compuesto por una réplica del 5027), lo que hacía que el Museo Americano de Nueva York fuera una atracción muy popular (algo que, por otro lado, no ha dejado de ser nunca).
En España tenemos la suerte de poder contemplar dos réplicas del cráneo de este dinosaurio. La primera se encuentra expuesta en Madrid, en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, y la segunda en Sabadell, en el Institut Català de Paleontología.
BHI 3033 - Mejor conocido por el sobrenombre de "Stan", en la actualidad debe ser el tiranosaurio (y también el fósil) más replicado y expuesto de todo el mundo. Fue hallado a comienzos de la década de los 90 por el Black Hills Institute (BHI), una empresa dedicada comercialmente a la búsqueda de fósiles. Por suerte, el BHI está muy dispuesto a la cooperación con la "paleontología académica" y, además de permitir acceso a sus fósiles, tiene a la venta una réplica de este ejemplar a un precio asequible (para una institución o para un individuo con una buena cantidad de dinero para gastar). Por si os pica la curiosidad, también lo venden a gusto de Jack el Destripador ("por partes"), de modo que si queréis decorar vuestra sala de estar con una réplica muy fidedigna del cráneo de este Tyrannosaurus lo tenéis a un precio medianamente asequible (4500 €).
Pero no desvariemos (más) y comentemos algo de este ejemplar. Además de ser uno de los tiranosaurios más completos que se han recuperado tiene también el cráneo mejor preservado que ningún otro tiranosaurio, apenas sin deformar. Esto ha hecho que se convierta en un ejemplar muy valioso para estudiar tanto su anatomía encefálica como la biomecánica de su mordida. Una peculiaridad de "Stan" (que también pueden observarse en "Sue", otro tiranosaurio muy completo) son unos orificios en la región posterior del cráneo y el dentario izquierdo. Estos se han interpretado bien como episodios de lucha con otro tiranosaurio o bien como una infección parasitaria que provoca lagunas en el tejido óseo (y que aún afecta a las aves actuales).
En España tenemos la suerte de poder contemplar un esqueleto completo del BHI 3033 en Teruel, en el Museo Aragonés de Paleontología (Dinópolis). En el Museo del Jurásico de Asturias se puede observar el cráneo de BHI-3033 en la hembra de uno sino dos esqueletos en un montaje más que peculiar. Réplicas del cráneo sin esqueleto pueden contemplarse en varios emplazamientos más, y por una cantidad anecdótica se pueden adquirir réplicas de un diente en tiendas de varios museos.
En Portugal existe una réplica de su cráneo en el Museu Nacional de Historia Natural e da Ciencia em Lisboa.
Este montaje esquelético es ya todo un clásico que merecería otro post. Por el momento, solamente mencionar que es un montaje esquelético único en el mundo, pues no existen otros dos dinosaurios (ni otro vertebrado fósil) en cópula expuestos en ningún otro lugar del mundo.
ACTUALIZACIÓN: El cráneo de la hembra es el del ejemplar BHI-3033.
MOR 555: Este ejemplar, descubierto por la granjera Kathy Wankel en 1988 y excavado por el equipo de Jack Horner, fue el primer tiranosaurio completo hallado desde la excavación del AMNH 5027. Es uno de los tiranosaurios más completos que existen, con aproximadamente el 85% del esqueleto recuperado. Además fue el primer tiranosaurio del que se recuperó una extremidad anterior completa, poniendo de manifiesto que era mucho más robusta y corta de lo que se pensaba anteriormente.
Este tiranosaurio ha estado casi 25 años depositado en el Museum of the Rockies en Montana, pero sus propietarios acaban de cederlo por 50 años a la Smithsonian Institution, que lo expuso desde justo hace hoy mismo 16 de Octubre un año hasta su cierre en Abril de 2014 para la renovación de la exhibición. Durante los años que estuvo en el MOR (de ahí su sigla) se realizaron estudios moleculares por Mary Schweizer, quien encontró en cortes de los huesos largos restos del grupo Hemo, el cual forma parte de las biomoléculas hemoglobina y mioglobina.
En España tenemos la curiosa casualidad de poder contemplar su cráneo y esqueletos en el MUJA, ya que con el fin de dotar a esa exhibición de dimorfismo sexual se emplearon dos cráneos. Uno de los tiranosaurios lleva un cráneo de "Stan" (la hembra). El esqueleto es en ambos una réplica del MOR-555, modificándose los cheurones en la hembra según la hipótesis de Peter Larsson del BHI (aunque actualmente está desacreditada) según la cual las hembras de Tyrannosaurus los tendrían reducidos.
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De entrada, agradecer a quienes me han soplado dónde están algunos de los ejemplares: mi compañero de blog Carlos, Francesc Gascó y Pedro Mocho. Quisiera agradecer también a Francisco Ortega, Jose Ignacio Ruiz-Omeñaca y a Adolfo Cuétara (de Dinokinetics) por sus comentarios sobre los tiranosaurios del MUJA.
Os animo a que, si sabéis de algún sitio en la Península Ibérica donde ver una réplica de Tyrannosaurus que no haya mentado, por favor dejarlo en los comentarios.
Por último, a modo de resumen, estos son los ejemplares de T. rex que podemos visitar en la Península Ibérica:
Esta entrada no tiene que ver con el tema dinosauriano, ni siquiera tiene demasiado que ver con el tema de la paleontología en general. Sin embargo, sí que está relacionada con un tema del que hablamos por aquí de vez en cuando, como es la paleoilustración, y por eso me apetece contaros algunas cosillas sobre el Curso de Ilustración Científica y Naturalística de Transmitting Science, al que acudí en mayo en el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (Sabadell).
Transmitting Science es una empresa que imparte cursos científicos sobre distintos campos, todos ellos relacionados con la biología, y muchos de ellos de gran importancia en el mundo de la paleo. Siendo impartidos la mayoría de ellos en España (aunque empiezan a salir de nuestras fronteras), con instructores especialistas en el curso de turno y en inglés, los cursos de Transmitting Science acogen a participantes de todo el mundo, y en unos pocos años han alcanzado notoriedad. Cursos de morfología geométrica, estadística, filogenia, evolución, genética, ecología... e ilustración. Aquí es donde entramos nosotros.
Como consecuencia de la buena acogida de nuestra charla "Los estereotipos de los paleontólogos en el relato de ficción" presentada en el XI EJIP en Atarfe (Granada) en 2013, y gracias a Transmitting Science (y a Dani también -gracias majo!-), pude asistir al curso de ilustración científica impartido por el genial Óscar Sanisidro, quien está acabando su doctorado sobre paleo-rinocerontes. Además de su labor como investigador, Óscar es un magnífico ilustrador, y desde hace varios años no hace más que acumular increíbles trabajos de paleoilustración. Durante cinco días, una veintena de persona aprendimos de él multitud de técnicas y trucos relacionados con el mundo de la ilustración científica: lápices, tinta, carboncillo, scratchboard, Photoshop, algunas nociones de modelado digital... etc.
Los asistentes al curso (más Óscar Sanisidro).
He de decir que yo disfruté muchísimo el curso: aprendí un huevo, ejercité mi paciencia (algo que me falla cosa mala a la hora de dibujar) y conocí mucha gente. Obviamente, hay cosas que gustan más y cosas que gustan menos (he de confesar que fui un negado total con el modelado en 3D), pero disfruté un montón con la técnica del scratchboard, que desconocía totalmente, y me lo pasé como un enano la mañana que estuvimos haciendo bocetos de animales y plantas en un parque cercano. Si hay que ponerle una pega (y realmente no es tal) sería la falta de tiempo, pues había demasiadas cosas que hacer y no se daba abasto con todo. Sin ir más lejos, de todos los dibujos que empezamos, yo solamente pude terminar los dos que tenéis a continuación.
Athene noctua (o mochuelo común para los amigos), hecho con la técnica de scratchboard (raspado con un bisturí sobre una cartulina negra). Foto de referencia, tras pasarla a blanco y negro.
Mariposa de mar Limacina helicina, un caracol marino nadador. Lápices y Adobe Photoshop (foto de referencia).
Fue, en definitiva, una buena experiencia, realmente útil, y si estáis interesados en la ilustración científica, deberíais estar atentos para la siguiente edición del curso (o podéis trastear por la web a ver si hay también algún otro curso que os llame u os venga bien). En el Facebook de Transmitting Science podéis ver algunas fotos de lo que hicimos esos días durante las clases.
Existen científicos que aportan un granito de arena más en la construcción del conocimiento de su campo ("alzarse sobre hombros de gigantes" que decía Newton) y existen aquellos que revolucionan por completo su campo, con la ayuda de los primeros (como el propio Newton). Si alguien me preguntara, a bote pronto, quienes habrían revolucionado la paleontología moderna siempre se me ocurren dos nombres: Stephen Jay Gould y Adolf Seilacher.
Adolf Seilacher. R.I.P.
El último es de quien vamos a hablar debido, tristemente, a su reciente fallecimiento. Seilacher era uno de esos nombres que se escuchaban siempre en los cursos de paleontología de todas las universidades. A veces incluso en asignaturas afines de otras ramas de la biología, sobre todo aquellas relacionadas con la biología evolutiva. Y es que Seilacher estudió los pilares más fundamentales de la paleontología y estableció algunos conceptos que a día de hoy son de uso común entre paleontólogos, biólogos y geólogos.
Desde este blog quisiéramos mencionar tres pilares fundamentales de todo el conocimiento que nos ha legado, siempre junto a sus colaboradores, este gran paleontólogo:
- LA MORFOLOGÍA CONSTRUCCIONAL: En una época en la que el origen de la morfología de los organismos adultos (también llamado "fenotipo") sigue siendo un gran misterio, el debate original de ambientalistas e internalistas sigue muy en auge.
Seilacher propuso que la morfología de los organismos biológicos depende de tres factores, fundamentalmente:
Los tres factores que influyen en la morfología de los organismos según Adolf Seilacher.
Factor filogenético(o histórico): un organismo únicamente puede construir su morfología a partir del plan corporal que ha heredado de sus ancestros. Dicho de otro modo, como me decía Francisco Poyato: "un humano no puede nacer con valvas". Por explicarlo con una analogía: un mecánico puede transformar una bicicleta en una motocicleta realizando unos cambios sencillos, pero nunca podría transformarla en un autobús o un camión, pues está limitado por los materiales y el diseño del que parte. A los vertebrados nos ocurre lo mismo: podemos modificar nuestro esqueleto a multitud de formas, pero no podemos desarrollar un esqueleto como el de un bivalvo o un artrópodo.
Factor morfogenético (o fabricacional): los organismos construimos nuestra forma durante la ontogenia (crecimiento y desarrollo). Todas las modificaciones a partir de lo heredado (factor filogenético) determinan la forma orgánica. Por ello muchos cambios morfológicos evolutivos pueden tener origen en la ontogenia bien por heterocronía (de la que hablamos aquí) o por pleiotropía.
Factor funcional: este es el más familiar de todos, en el que las distintas partes de un organismo cumplen una función o funciones (lo más normal es que desempeñen más de una). La función de las estructuras no es algo fijado ni está relacionado con su origen, sino que más bien las funciones son en gran medida secundarias (exaptaciones). Es a este nivel (el funcional) donde actúa la selección natural: una estructura que a priori no confiriera una mayor capacidad de supervivencia y reproductiva puede adoptar una nueva función. Es por ello que los famosos "fósiles de transición" son completamente funcionales para su nicho ecológico.
- EL CONCEPTO DE LAGERSTÄTTEN: En el campo de la tafonomía Seilacher aportó un concepto importante que incluso ha llegado a la literatura popular (Bones of The Earth, en castellano "Atrapados en la prehistoria", de Michael Swanwick, tiene un capítulo titulado así): el fossil lagerstätten.
Como dicen en la novela de Swanwick, lagerstätten podría describirse como "la madre del cordero". El término describe aquellos yacimientos de fósiles excepcionales, que se diferencian de la media de los yacimientos.
Lagerstätte de concentración (izquierda) y lagerstätte de conservación (derecha)
Seilacher reconoció dos tipos de lagerstätten: los konzentrat-lagerstätten, que destacan por la elevadísima concentración de los restos fósiles (Lo Hueco sería un representante de este tipo de yacimientos en la Península Ibérica) y los konservat lagerstätten, que destacan por la preservación excepcional de los restos, siendo habituales restos de tejidos blandos, organismos no biomineralizados y en conexión anatómica (Las Hoyas es el representante por excelencia de la Península Ibérica).
- LA FAUNA DE EDIACARA: Por último, no podía despedirme de Adolf Seilacher sin mencionar la hipótesis que más de cerca toca mi fibra sensible, pues tuve la suerte de que me la explicará José Luis Sanz en una clase a la que solamente asistí yo, el mismo día que conocí de forma informal a quien ha dirigido gran parte de mi trayectoria como investigador.
Lo más interesante es que esta hipótesis fue construida desde la morfología construccional, y por tanto pone en práctica un modelo teórico que permite resultados repetibles.
Seilacher propuso que el factor filogenético no era fiable para interpretar la naturaleza de Ediacara (puesto que son la primera evidencia de vida animal, de 600 a 540 millones de años), así como tampoco lo era el factor funcional (interpretar la función de algo tan primitivo es, cuanto menos, muy arriesgado y parte de demasiadas hipótesis a priori).
Por tanto, la mejor manera de estudiar su naturaleza era comprender cómo estaban construidos, esto es, cuál era su plan corporal o bauplan.
La interpretación de los ecosistemas con biota de Ediacara
El plan corporal de muchos de los organismos de Ediacara es un enigma: formas que en ocasiones tienen una simetría bilateral (como la nuestra) y en otras ocasiones simetrías radiales (como la de las medusas y las anémonas) pero que siempre mostraban un patrón corporal común: una estructura segmentada con aspecto de colchón neumático.
Debido a este plan corporal único, Seilacher interpretó a estos organismos como un Phylum de animales filtradores más derivado que las esponjas (Phylum Porifera) pero más primitivo que las medusas (Phylum Cnidaria). Seilacher llamó a este grupo de organismos "Vendobiota".
Esta hipótesis es de suma importancia, puesto que pone de manifiesto que la vida en la Tierra no es una cadena de eslabones que conducen de manera determinista al ser humano o hacia la inteligencia, sino que la vida explora muchísimas vías alternativas sin tendencias preferentes. En el proceso de explorar estas vías, muchos linajes acaban extinguiéndose por multitud de causas posibles.
Finalmente, quería terminar este homenaje diciendo que descanse en paz. Estas hipótesis y muchas otras le mantendrán con vida para siempre.