miércoles, 14 de enero de 2015

Reseña de "GIGANTES DEL OCÉANO. UNA AVENTURA PREHISTÓRICA"

Ya que un servidor está entrando de lleno en el mundo de los reptiles marinos, voy a aprovechar para hacer una reseña (que hacía mucho que no caía una por aquí) del que fue uno de los regalos de mi último cumpleaños: el documental de 2007 "Gigantes del Océano: Una Aventura Prehistórica" (o "Sea Monsters: A Prehistoric Adventure" para los angloparlantes). ¿Por qué hacer ahora una crítica de un documental que tiene casi 8 años? Pues porque yo no lo había visto y porque me apetece. ¡Ea!


"Sea Monsters" es una película de 40 minutos de duración producida por National Geographic, rodada en 3D y proyectada en cines en el mismo formato en octubre de 2007. Cuenta la historia de una hembra de Dolychorhynchops, un género de plesiosaurio de cuello corto, cráneo alargado y pequeño tamaño, que habitó en lo que hoy es Kansas a finales del Cretácico. Durante la narración seremos testigos de su vida, desde el momento de su nacimiento hasta el fin de sus días, y descubriremos la enorme diversidad de criaturas que existía en el gran mar interior de Norteamérica: mosasaurios, tiburones, elasmosaurios, peces, moluscos, aves, tortugas... Además, la historia de Dolly la Dolychorhynchops y su familia se alterna con varias recreaciones de distintos descubrimientos paleontológicos, que aportan evidencias científicas sobre lo que se está viendo en la trama de la hembra plesiosaurio.


Vamos a empezar las cosas al revés: ¿tiene "Sea Monsters" cosas malas? Pues sí, las tiene. Quizás lo más gordo es que toda la parte "científica" rompe bastante el ritmo de la narración. Es lógico (y debería decir incluso obligatorio) que en un documental de este tipo exista algo que nos aporte información real, que soporte con evidencias todo lo que vemos en la historia. Pero mientras que en otros documentales funciona a la perfección y es uno de sus puntos fuertes (véase "Planet Dinosaur" de la BBC), aquí chirría. No se me ocurre la forma correcta para hacerlo en el caso que nos ocupa, la verdad, pero lo cierto es que te saca totalmente de la historia.

Luego tenemos otros puntos flacos, pero son fallos menores: por ejemplo, a veces da la sensación de que hay saturación de animales. ¿Sabéis esos dibujos que representan ecosistemas enteros y que incluyen a cada uno de los organismos que los componen? Suelen ser imágenes recargadas y poco realistas, pero que sirven a la perfección para ilustrar toda la biodiversidad de un hábitat concreto. A "Sea Monsters" también le ocurre eso, solo que aquí no es necesario: en un documental que cuenta con 40 minutos para mostrar las faunas marinas del Cretácico de Norteamérica, no hace falta que estén saliendo todo el rato un montón de animales de distintas especies. Resulta poco creíble. Pero pese a todo, como he comentado, no me molesta.

Tampoco me molesta lo inexacto de algunos bichos (principalmente los mosasaurios, pero la película es anterior al descubrimiento de algunos fósiles que nos han ayudado a conocer mejor a estos reptiles, y tampoco son cosas gordas), o que en los primeros planos o en escenas fuera del agua el CGI cante cosa mala (hay un plano de un tiranosáurido que es criminal). ¿Por qué?


Porque, en términos generales, "Sea Monsters" me ha gustado, y me ha gustado mucho. Conocía su existencia, pero nunca me había llamado lo suficiente como para buscarlo. Gran error: este documental me ha sorprendido gratamente. Aunque los gráficos por ordenador se noten demasiado en ciertas tomas, lo cierto es que funcionan bastante bien en general. Resultan, a grandes rasgos, naturales y creíbles: los diseños de los animales y sus movimientos funcionan a la perfección. Tenemos, además, escenas y tomas (perdón por la cursilería) realmente hermosas, apabullantes a nivel visual. "Sea Monsters" es una delicia para la vista. Y la banda sonora es otro gran acierto: delicada, sosegada, tranquila e inusualmente elaborada para un producto de este tipo. La suma de todos estos factores hace que nos encontremos ante un documental bonito y relajante, cuidado y que consigue trasladarte hasta los mares del Cretácico de tal manera que parece que podría haber sido rodado hoy en día con animales de verdad.


Es una pena, pero precisamente por eso molesta la alternancia de estas sobrecogedoras imágenes marinas con las historias sobre excavaciones y descubrimientos, y el hecho de no tener una historia demasiado desarrollada. Hace que 40 minutos parezcan pocos y te quedes con ganas de mucho más. En cualquier caso, no puedo más que recomendar encarecidamente que veáis "Sea Monsters" si todavía no lo habéis hecho. No quiero que parezca que en esta crítica pesan más los puntos negativos que los positivos, porque de verdad que no es así en absoluto: para mí, los defectos que pueda tener este documental no empañan en absoluto la grata experiencia que ha supuesto verlo.

Así pues, dadle una oportunidad. En el peor de los casos, aprenderéis algo sobre reptiles marinos. En el mejor (y espero que así sea) viajaréis hasta el Cretácico y acompañaréis a una hembra de plesiosaurio en un viaje fascinante. 


P.S.- Los Reyes Magos se han portado bien y me han provisto de más paleomaterial didáctico, así que nuevas reseñas caerán antes o después.

miércoles, 7 de enero de 2015

Secundarios carismáticos de Parque Jurásico

Aprovechando que llegó el día de Reyes y que personalmente, siempre relacionaré este día con Parque Jurásico, pues vamos a hablar de la saga. Pero voy a sacar un tema muy poco científico (ni siquiera de lejos), ni tan siquiera sobre dinosaurios: algunos de los secundarios más carismáticos de la saga.

La verdad es que la saga de Parque Jurásico está llena de personajes carismáticos, algunos más que otros. Especialmente, algunos secundarios de la saga tienen algunos momentos memorables que hacen que les cojamos un especial cariño. Bien sea por algunas acciones o por algunas frases.

Sin ningún orden de preferencia le voy a dedicar un momentito a cada uno de estos personajes:

Eddie Carr


Eddie Carr era un personaje con algo más de enjundia en la novela de Michael Crichton. De hecho, en la película Eddie es la fusión de Jack Thorne (el ingeniero detrás de las modificaciones de las caravanas y el Ford Explorer que llevaban en la novela) y su homónimo, que es ayudante de Thorne en el taller.
Aunque se simplificó mucho la personalidad de ambos personajes en su versión cinematográfica, si que dio lugar a unas frases y diálogos memorables:

Ian Malcolm (sobre un teléfono satélite):  Le querré cuando funcione...
Eddie Carr: Funcionará cuando le quieras

Eddie Carr: La violencia y la tecnología... no son buenos amigos.


Eddie Carr: Lo he cargado con el veneno de la Conus purpurascens, la concha de los mares del sur. La neurotoxina más poderosa del mundo, actúa en 2 milésimas de segundo. Más rápido que los impulsos nerviosos. El animal cae antes de sentir el pinchazo.

Ian Malcolm: ¿Hay antídoto?
Eddie Carr: ¿Por qué? ¿Por si te disparas en un pie? No lo hagas... morirías antes de saber que has tenido un accidente...

Udesky

Udesky es un personaje de poca enjundia de Jurassic Park 3, el mercenario (aunque, según él mismo, no se dedica a ello) encargado de organizar el viaje de los Kirby a la Isla Sorna. Udesky no tiene el mismo carisma que Eddie Carr, pero no le cuesta sobresalir entre los estereotipados Kirby, incluso siendo él mismo un personaje bastante estereotipado y poco desarrollado. No obstante, nos obsequia con ciertos momentos cómicos y entrañables, además de ser los pocos que (lamentablemente, en una escena filmada pero cortada de la película, en la foto) se enfrenta a un dinosaurio en lugar de ser simplemente eliminado (ver foto). Podemos recordar grandes frases como:

Paul Kirby:  ¿Qué hacemos
Udesky: Buscaremos a su hijo... en la dirección en que van ellos (refiriéndose a Alan Grant y Billy Brennan, los paleontólogos).

Udesky: Para mí es como si fuera un hotel… de cinco estrellas (al ver el complejo de laboratorios de InGen).




Billy Brennan


Billy es un personaje al que todos los jovenzuelos paleontólogos le tenemos mucho cariño, pues en parte es nuestra "representación" en la saga de Parque Jurásico como estudiantes de posgrado en paleontología. Billy juega un importante papel en la trama de la película, desgraciadamente por algo relacionado con un asunto muy vigente en la actualidad que es la búsqueda de fondos para la investigación.
Billy reúne muchas características tópicas que se supone nos identifica a la gente joven: iniciativa, tenacidad y valentía, pero también inconsciencia y correr riesgos innecesario. Algunas de sus frases memorables:

Billy: Le presento el futuro de la paleontología (sobre la tomografía axial computerizada (TAC) y la impresión en 3D)


Grant: ¿Cómo lo clasificarías, Billy?
Billy: Suchomimus. Por el hocico
Grant: Es algo más grande.
Billy: Baryonyx? (Nota del autor: el día que tocaba terópodos espinosaurios no atendió mucho en clase, Sr. Brennan...)
Grant: ¿Con esa gran vela? Spinosaurus aegyptiacus. 
(Momento paleofriki de JP3, te ataca un dinosaurio y lo primero que te paras a hacer es identificarlo).


Roland Tembo




Roland es un cazador muy talentoso que es contratado por InGen bajo el mando de Peter Ludlow (quien se supone que es el antagonista de El Mundo Perdido). No obstante, pronto eclipsa a Ludlow tanto como líder de la expedición como personaje: Roland es frío, tiene carácter y un código de honor respecto a la caza un tanto estereotipado pero que funciona muy bien en la cinta. Roland quiere abatir un Tyrannosaurus rex macho para obtener el título de "cazador #1", no meramente para obtener un trofeo.
Tiene una escena muy cómica, en la que intenta dirigir la captura de un Pachycephalosaurus y, ante su incapacidad para pronunciar el nombre, le pone el cómico apodo de "fraile" (Fry Tuck en inglés, en referencia a Robin Hood). Luego, tras desistir en pronunciar los nombres, acaba arrojando las fichas de dinosaurios de InGen y apodando "Elvis" al Parasaurolophus.

Roland: Ajay, ve a mi rancho. Mira mi habitación de trofeos y dime qué tipo de presa podría ser de mi interés (Ajay, el compañero de Roland, se limita a sonreir)


Roland: Sera un Paca... Paqui... eeeh... ¡El de la cabeza con la calva! ¡El que parece un fraile!

Roland: Bueno, el rex acaba de comer, así que no nos molestará.
Ian Malcolm: ¿De comer? ¿Se está refiriendo a Eddie? Podría mostrar respeto: nos ha salvado la vida sacrificando la suya.
Roland: Pues se le acabaron los problemas. Opino que los animales no cazan cuando no tienen hambre.
Nick van Owen: Eso solo lo hacen los hombres.
Roland: Aaaaah, nos parte el corazón... ¡Andando! ¡Pongamos en marcha esta feria ambulante!

Roland: He pasado demasiado tiempo en compañía de la muerte.




Dennis Nedry 





Aunque técnicamente es un antagonista y su papel es primordial en la trama de la primera película de Jurassic Park, es uno de los personajes memorables de la película. Para algunos, tanto o más que algunos protagonistas (en los Phenomena que he asistido donde proyectaban Jurassic Park el primero en llevarse aplausos y vítores de la audiencia era Nedry, no Grant o Hammond...).
Y no es para menos. Nedry representa todos los estereotipos de un ingeniero informático obeso, y tal vez por eso nos gusta tanto: obsesionado con la comida, desordenado, codicioso y, como diríamos ahora, friki. Además, su muerte a manos del Dilophosaurus es una de las más memorables de toda la saga, dejando además la linea argumental abierta (la lata de espuma con los embriones enterrada), aunque esta solo se cerraría en un reciente videojuego.

Nedry: No sea tacaño conmigo, Dodgson. Ese fue el error de Hammond.

Nedry: (al Dilophosaurus, tras tirarle un palo como si fuera un perrete) Aaah, no me extraña que os extinguierais. Cuando vuelva a bajar te atropellaré.

Dodgson: No diga mi nombre...
Nedry: ¡¡¡Dodgson, Dodgson!!! ¡¡¡Está aquí!!! ¿Lo ve? No le importa a nadie. Bonito sombrero. ¿Qué quiere?¿Parecer un agente secreto?


Aunque me olvido de algunos grandes como Robert Muldoon o Ray Arnold, personalmente estos son mis favoritos. Cabe recalcar que veo mucho secundario interesante en las dos secuelas, quizá porque los protagonistas de estas (salvo el Dr. Grant y el Dr.  Malcolm) son bastante olvidables, quedando mucho más resaltados los secundarios.

Ahora que se va a estrenar Jurassic World, y sabiendo que Star Lord será el protagonista (y cuyo carisma en el trailer no parece mucho mayor que el del protagonista de Deep Blue Sea, esperemos que en la película el personaje sea más interesante) y Nick de "New Girl" será un secundario de la sala de control... ¿quién tendrá mayor carisma? ¿El protagonista, o el secundario? En Junio lo sabremos...


viernes, 2 de enero de 2015

¿Por qué ser paleontólogo?

Una pregunta que me ha hecho mucha gente a lo largo de muchos años es: "¿Y por qué quieres ser paleontólogo?", seguido de expresiones como "Se más inteligente, como tu «familiar», y estudia «carreras que no mencionaré», que es lo que tiene salida/da dinero". 

Y en efecto parece que es cierto: aguardan muchos años de formación y titulación todavía y de búsqueda de becas/financiación para poder conseguir esa formación. Una suerte de "mendicidad académica", en la que se tendrá que convencer a fundaciones u organismos públicos de que merece la pena ceder unos cuantos excedentes financieros para tal formación. Ahora mismo, gente dos años más joven que yo y titulada en otras ramas gana más de lo que cualquier científico joven que no trabaje para una gran empresa podría aspirar a ganar de aquí a 10 años.

En un mundo tan materialista y consumista como el nuestro, cualquiera que se dedique a algo que requiera más horas de trabajo del estipulado y que no esté muy bien remunerado parece estar algo loco.

Así es la investigación: se paga con más cosas que dinero (de otro modo, no lo haría mucha gente).

Como todos, nací curioso. Muchos dejan de serlo al entrar al colegio, pues el sistema contemporáneo de educación parece tener esa cualidad: destruir el apetito por la curiosidad. Yo no lo perdí. Me convertí en el típico niño repelente que todos sus compañeros ya llamaban "científico" o "loco de la ciencia" (no precisamente como algo positivo para ellos, evidentemente). Estaba muy lejos de ser un científico, pero la divulgación de temas científicos (paleontología, vulcanología, astronomía...) me aportaba unas respuestas que nunca me eran suficientes, pues tras cada respuesta venían muchas más preguntas.

Además, me gustaron siempre de niño los dinosaurios. Desde antes de saber siquiera cómo escribir esa palabra ni ninguna otra. Es de los primeros recuerdos que guardo de mi infancia. Yo y mis muñecos de dinosaurios. Yo y mis libros de dinosaurios. Yo y mis documentales de dinosaurios. Por eso, con cuatro añitos (puede que antes) yo lo tenía claro: si me fascinan los dinosaurios, de mayor sería "experto en dinosaurios" (como le decía a mis profesores en preescolar).

Ser paleontólogo es, para algunos niños, como ser astronauta o futbolista: una profesión de ensueño que desaparece conforme se llega a la adolescencia. Unos pocos sin embargo hemos sido cabezotas hasta el final.

Cuando decidí estudiar una carrera de ciencias no sabía aún que querría ser científico. Solo que me interesaban los dinosaurios, el trabajo de campo en paleontología y los procesos evolutivos. Podría resumirse en 3 preguntas generales: ¿cómo eran los dinosaurios?, ¿qué herramientas puedo usar para estudiar organismos pretéritos? y ¿cómo se transforman los organismos? Y la biología parecía idónea para buscar esas respuestas.

Por supuesto, durante el transcurso de esa carrera terminé aprendiendo muchas otras cosas. Muchos otros grupos de organismos, muchas otras metodologías y aproximaciones a la naturaleza (desde los niveles moleculares a estudiar ecosistemas enteros). Pero el pasado remoto me atraía sobremanera. Quizá porque el mundo que estudian todos los neontólogos (los que estudian organismos contemporáneos) está ahí fuera: no es fácil comprenderlo, pero es muy sencillo aprehenderlo. Todo el mundo puede "estar" en el presente, sentarse en un paisaje, tocar, oler, saborear y contemplar la naturaleza.

Pero el pasado remoto es diferente. Uno no puede captarlo a través de los sentidos como el presente. Podemos leer lo que otros escriben sobre él, sea ciencia o ciencia-ficción, e imaginarlo. Pero no podemos experimentarlo directamente. Y el pasado a muchos nos llama con mucha fuerza.
Y es cuando haces tus primeros pinitos en la investigación, con tus primeros y modestos trabajos originales, cuando te das cuenta por primera vez de que el pasado se transforma, a través del método científico, en algo tangible. Te permite mirar un momento, un organismo concreto y obtener datos reales sobre él. Y es en esos momentos cuando, sin necesidad de un portal del tiempo, has podido ver una parte del pasado por primera vez, antes que ningún otro ser humano.


Diseño de Eduardo Puértolas para la portada del libro de resúmenes del pasado XII EJIP, en la que captura a la perfección  la capacidad de los paleontólogos para "ver" el pasado.

Eso te da la capacidad no para imaginar, sino para ver. Desde las excavaciones, cuando puedes ver antiguos océanos en lugar en que hoy día hay estratos llenos de ammonites, belemmnites y braquiópodos en Guadalajara o sentir que estás paseando por un bosque que está siendo vadeado por gigantescos saurópodos y estegosaurios en el Jurásico Superior de Portugal. O seguir la pista dejada por las huellas a un grupo de dinosaurios terópodos que cruzaban una llanura en el Cretácico Inferior de La Rioja, pues estos rastros permanecen casi idénticos a cuando se dejaron hace más de 100 millones de años.

Una vez en el laboratorio, analizando los restos desarticulados, eres capaz de hacerte por primera vez una imagen de cómo era el organismo en cuestión y comenzar a ver cómo se movía, cómo realizaba sus otras funciones vitales. Lo comparas con otros organismos emparentados y eres capaz de ver los procesos evolutivos que transformaron a sus ancestros en el organismo que tienes delante. Analizas o cotejas tus datos con los de otros organismos de los mismos estratos o el mismo yacimiento y eres capaz de escudriñar cómo eran las relaciones entre los distintos organismos con mayor certeza de lo que eras capaz de hacerlo en campo.

Es la manera más parecida que aún existe de viajar por el tiempo. De viajar al pasado.

Y eso es una sensación que no se paga con dinero.

Por ello, ante la pregunta de ¿por qué paleontólogo? Yo suelo devolver la pregunta en negativa: ¿por qué no paleontólogo?

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Nota: redacté la mayor parte de esta entrada a comienzos del 2013, terminando la carrera y en una situación académica y financiera aún más precaria que en la actualidad. Aunque en esta entrada pueda parecer que el romanticismo me enajena un poco de la cada vez peor situación de la investigación en este país en particular y la gran cantidad de factores negativos del mundo de la investigación en general (aunque estos últimos son los mismos que encontramos en otras disciplinas. Es lo que tiene ser humanos). En cualquier caso, hay que considerar que es más común en todo el mundo vivir de forma precaria que no, elijo la pasión y salud mental + precariedad que ocupación anodina + precariedad.

jueves, 18 de diciembre de 2014

El dinosaurio miedoso que no corría por temor a tropezar

De pequeños todos fuimos bastante más inconscientes que una vez entrada la edad adulta. Al menos la mayoría de mis colegas lo son, y lejos quedan los días de lamer mermelada de una navaja afilada, amarrarse a la rama de un árbol para realizar un brusco giro con una bicicleta o despeñarse cuesta abajo montado en un carrito de supermercado. Bueno, quizá no tan lejos... Pensándolo mejor, los seres humanos somos bastante inconscientes.

Y esto no es para nada exclusivo de los humanos, puesto que ocurre muy a menudo en el reino animal. No quiere esto decir que todos los animales sean suicidas impenitentes que no meditan sus actos dos veces antes de realizarlos, pero si es cierto que muchos animales corren en muchas ocasiones unos riesgos mucho mayores que el posible beneficio de su comportamiento.

A veces los animales cometen actos inconscientes sin que la recompensa del acto supere el riesgo que se corre. 

Es por eso que cuando algunos autores esgrimen el argumento de que los grandes dinosaurios bípedos no podrían correr a mucha velocidad porque una caída podría lastimarlos seriamente a mi me entra un pelín la risa floja.

Por poner en antecedentes a todos: existe un debate relativamente acalorado entre los paleontólogos acerca de las capacidades atléticas de los dinosaurios de mayor tamaño. Algunos defienden unos dinosaurios apenas capaces de desplazar su gran masa (aún quedan reductos de la Edad Oscura de los dinosaurios pre-Dinosaur Renaissance) y otros defienden dinosaurios muy atléticos, de agilidad superior a los mamíferos actuales. Por supuesto, entre ambos extremos existe una gran cantidad de estimaciones de la agilidad de los grandes dinosaurios, aunque por lo general estas tienden más hacia uno de los extremos que hacia el otro y pocas se quedan en el término medio.


Un terópodo abelisaurio de tamaño medio y con unas extremidades anteriores muy reducidas sufre una caída durante la carrera (dibujo por Mark Witton).

Dentro del debate acerca de las capacidades atléticas de los grandes dinosaurios entran las estimaciones de velocidad media y velocidad máxima, de las cuales ya hemos hablado anteriormente en el blog. Uno de los argumentos que utilizan los defensores de los dinosaurios letárgicos es que si un dinosaurio bípedo de grandes dimensiones a la carrera alcanzaba una velocidad suficiente y tropezaba caería con una aceleración suficiente para que la fuerza resultante le causara heridas serias, incluso letales. Esta caída además no podría ser amortiguada por las extremidades delanteras, demasiado cortas para alcanzar el suelo antes que el cráneo.

A priori parece un argumento bastante convincente: un animal no arriesgaría su vida de esa manera tan estúpida. Pero la realidad es que los animales, como comentábamos unos párrafos más arriba, lo hacen mucho más a menudo de lo que pudiera parecer en un principio. Comentemos un par de casos antes de seguir adelante con los dinosaurios:

Algunos mamíferos africanos de largos cuellos y delgadas patitas (las jirafas, vaya) se enzarzan en combates entre ellos con sus cuellos y se lanzan a la carrera al galope con fase aérea (es decir, en algún momento de la marcha ninguno de los miembros toca el suelo) a pesar de que un tropiezo con un cuello tan largo puede suponer una herida verdaderamente seria. Dentro de las aves, las avestruces también pueden tropezar durante sus galopes a gran velocidad sin poder amortiguar la caída. Y sin embargo lo hacen: las avestruces y las jirafas galopan pese al riesgo de caída.


Una jirafa al galope, con fase aérea. 


Otro ejemplo de inconsciencia que encontramos en los mamíferos es en nuestros parientes arborícolas, los gibones. Los gibones son animales con modificaciones en su esqueleto para el desplazamiento por las ramas mediante los brazos (braquiación), tanto que las cortas piernas y largos brazos de estos simios dejan patente que su locomoción por las ramas es menos torpe que el caminar. Pues bien, en sus andaduras por las ramas estos animales realizan saltos entre árboles a decenas de metros de altura, a riesgo de una caída letal y sin tener que estar entre la espada y la pared para realizarlo. ¡Y aún así lo hacen!

Atentos a alguno de los saltos que realiza este gibón. Una caída podría resultar letal.


Existen muchos otros ejemplos de este tipo de comportamientos, pero con estos podemos certificar que algunos individuos de especies diferentes pueden llegar a ser temerarios. Volvamos al mundo de la paleontología y del comportamiento que en pocas ocasiones llega a fosilizar. Estimar la velocidad máxima de un dinosaurio bípedo en base exclusivamente al valor en que la caída sería letal es una aproximación muy limitada.

El dato es sencillo de calcular: suponiendo una altura para el centro de masa del animal con una masa determinada se calcula el producto clásico F = m x a (Fuerza = masa x aceleración). Esta fuerza con la que impacta el dinosaurio contra el suelo será un vector con dos componentes: uno vertical, dependiente de la altura a la que se encuentre el centro de masas cuya aceleración es la fuerza de la gravedad; y otro horizontal, cuya aceleración depende de la velocidad a la que marchara nuestro dinosaurio. Por tanto, la fuerza con la que el dinosaurio golpeé el suelo solamente variará en función de la velocidad a la que se desplace el dinosaurio (el componente horizontal).

La letal caída de un tiranosaurio según Farlow et al. (1995) y cómo calcularla en su componente vertical.

Una vez calculadas las fuerzas de impacto se estima el valor necesario para causar daños severos y letales en los distintos tejidos de un dinosaurio a partir de datos de animales actuales. De esta forma se puede conocer a qué velocidad se tendría que desplazar un animal de masa "x" para sufrir según qué tipo de daños.

Y es un dato potencialmente muy útil. No limita la velocidad máxima de un dinosaurio bípedo (pues como hemos visto, no es imposible que corrieran riesgos), pero sí predice la existencia de patologías asociadas a caídas. Y estas patologías, de ser explicables por una caída y no por otra explicación (algo muy difícil, pero no imposible) nos daría una estupenda estimación de la velocidad a la que el animal corría: si tuvo una caída con una fuerza F suficiente para causar esos daños ello implicaría que el animal caminaba a una velocidad tan alta como para que la aceleración fuera la necesaria para generar esa fuerza.

Porque si tropezó era porque no tenía reparo en desplazarse a esa velocidad.


Sobran las palabras. Una bolita de pelo le calza una zancadilla a un tiranosaurio en el artículo de Farlow et al. (1995). 


En definitiva, esta es una asunción a la que parece que nos lleva el ascetismo científico: que los animales se comportan del modo en que harán correr a sus vidas el menor peligro, que actúan del modo que es energéticamente más eficiente y que nunca se salen de esos esquemas. Algo que es evidentemente falso.

Stephen Jay Gould se pasó la mitad de su vida divulgando acerca de las imperfecciones de la evolución y parece que muchos científicos parecen olvidarlo. La evolución no es una máquina perfeccionista, y con la etología de los organismos no iba a hacer una excepción: la realidad es que los animales se comportan de un modo impredecible en muchos casos. Y del mismo modo que ocurre en la actualidad, ocurriría de manera similar en el pasado.

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Más información: 

James O. Farlow , Matt B. Smith & John M. Robinson (1995) Body mass, bone “strength indicator,” and cursorial potential of Tyrannosaurus rex , Journal of Vertebrate Paleontology, 15:4, 713-725, DOI: 10.1080/02724634.1995.10011257

jueves, 4 de diciembre de 2014

Estuvimos allí: reuniones de la SEP y SVP

Aunque llevamos un tiempo casi sin publicar tenemos una serie de entradas en la recámara (ya preparadas o casi preparadas) que iremos soltando de aquí a final de año. En parte la ausencia de entradas de este tiempo se debe a que tanto Carlos como yo hemos estado muy ocupados en la temporada de congresos de Otoño 2014.

Ambos hemos presentado los resultados de nuestras investigaciones en dos congresos celebrados recientemente: Las XXX Jornadas de la Sociedad Española de Paleontología en Teruel y el 74th Meeting of the Society of Vertebrate Paleontology en Berlín (Alemania). Ambos congresos fueron muy diferentes, pero en ambos conocimos desde grandes popes a colegas que comienzan como nosotros sus andaduras en la investigación, en ambos se presentaron trabajos de investigación muy interesantes y en ambos se han forjado anécdotas que perdurarán durante mucho tiempo en nuestra memoria. 

Comencemos con la reunión de la SEP: Ambos pudimos asistir a este evento y presentamos nuestros resultados en forma de póster.

  • Dani para este congreso presentó una reinterpretación de los osteodermos de titanosaurio que se encontraron en la Península Ibérica y seguramente también en Europa, provenientes del yacimiento del Cretácico Superior de Armuña (Segovia). Podéis leer más en El Cuaderno de Godzillin.
    • Referencia: Vidal, D.; Ortega, F.; Sanz, J.L. (2014) Osteodermos de titanosaurio del Cretácico Superior de Armuña (Segovia): una reinterpretación a la luz de nuevos hallazgos. In: Royo-Torres, R.; Verdú, F.J.; Alcalá, L. (coord.). XXX Jornadas de Paleontología de la Sociedad Española de Paleontología. ¡Fundamental! 24: 151-154 
  • Carlos, por su parte, presentó un trabajo centrado en unos dientes de pequeño tamaño y de morfología singular encontrados en los sedimentos del yacimiento triásico de El Atancce (Guadalajara). Estos dientes se atribuyeron como pertenecientes a sauropterigios, pues a estos reptiles pertenecen otros restos encontrados en el yacimiento. Podéis leer más en El Cuaderno de Godzillin
    • Referencia: De Miguel Chaves, C.; Pérez-García, A.; Quesada, J.; Ortega, F. (2014) Dientes atribuidos a sauropterigios del Triásico Superior de El Atance (Guadalajara, España). In: Royo-Torres, R.; Verdú, F.J.; Alcalá, L. (coord.). XXX Jornadas de Paleontología de la Sociedad Española de Paleontología. ¡Fundamental! 24: 143-144.
Dani (izquierda) y Carlos (derecha) en la sesión de pósters de las XXX Jornadas de la SEP

Sigamos con el 74th Meeting de la SVP: 
  • Dani para este congreso presentó el artículo publicado este verano en PLoS ONE sobre osteodermos de titanosaurio de Lo Hueco y la reconstrucción hipotética de su armadura (de lo que podéis leer más aquí), así como una hipótesis inédita sobre la orientación anteroposterior de estas placas dérmicas. Podéis leer más en El Cuaderno de Godzillin.
    • Referencia: Vidal, D., Ortega, F., Sanz, J.L. 2014. Armoring the titans: studying the variability on the morphology of laurasian titanosaur osteoderms. Program and Abstracts. 74th Annual Meeting of the Society of Vertebrate Paleontology in Berlin, Germany, 247-248.
  • En el póster que presentó Carlos se trató sobre uno de los restos previamente mencionados: un cráneo de sauropterigio. El estudio preliminar de este fósil del Triásico Superior de Guadalajara ha permitido clasificarlo como una forma cercana al notosaurio simosáurido Simosaurus gaillardoti, y no a este género y especie concretos (como se pensaba previamente). Podéis leer más en El Cuaderno de Godzillin
    • Referencia: De Miguel Chaves, C.; Pérez-García, A.; Ortega, F.; Sánchez-Chillón, B.; Quesada, J.; Sanz, J.L. 2014. Systematic implications of a sauropterygian skull from the Upper Triassic of Guadalajara (Spain). Program and Abstracts, 74th Annual Meeting of the Society of Vertebrate Paleontology in Berlin, Germany, 118.
Algunos integrantes del Grupo de Biología Evolutiva y colaboradores junto con Rafa Royo (Dinópolis), Andrea Arcucci (Universidad Nacional de San Luis) y Jingmai O'Connor (Institute of Vertebrate Paleontology and Paleoanthropology).

sábado, 29 de noviembre de 2014

Querido Colin Trevorrow

Querido Colin:

Creo que está siendo complicado. Quizás no imaginaste que tendrías tantas dificultades cuando aceptaste dirigir Jurassic World. A lo mejor no pensaste que entrar en una saga tan popular y con tantos seguidores podría ser tan agotador. Es posible, incluso, que una vez que termines con JW estés tan harto que decidas alejarte de las grandes superproducciones y volver a películas más sencillas, sin tanta presión mediática. 

Las críticas han llovido desde el principio, desde aquel "No feathers" en un tweet tuyo de marzo de 2013. Aunque muchos aplaudieron tu decisión (ya sabes, esa opinión generalizada de "la ciencia ha arruinado los dinosaurios"), dicha decisión no estuvo exenta de polémica: era toda una declaración de intenciones, y a otra mucha gente no le gustó. No paró ahí la cosa: siguió cierto descontento por el hecho de que ninguno de los personajes originales apareciera en esta nueva secuela. Y después, el cabreo de fans ansiosos, que EXIGÍAN un trailer en la Comic Con de San Diego. Y más o menos por esas fechas ocurrieron esas filtraciones que tan poco te gustaron y que te obligaron a tomar medidas de seguridad todavía más estrictas, y que supusieron que salieran a la luz varios aspectos fundamentales de la trama. Y de nuevo, críticas y desconfianza hacia un proyecto al que estabas dedicando tanto tiempo.

Y pasaba el tiempo, y seguíais recibiendo la presión de los fans, que todavía querían un trailer. Y cuando por fin anunciasteis una fecha definitiva, se volvió a torcer todo: se filtró un trailer en malísima calidad un par de días antes, y Disney anunció el estreno del teaser de Star Wars para el mismo día. Exactamente el mismo día. Vuestra solución fue lanzar el trailer de Jurassic World dos días antes de lo esperado. Internet explotó. Millones de visionados en pocas horas, fuisteis trending topic en Twitter y todo el mundo hablaba de ello. La reacción general fue buena, pero ni siquiera aquí os habéis librado: se ha dicho que vuestro CGI resulta demasiado artificial, que se nota demasiado, que es todo ordenador; se ha criticado duramente la invención del dinosaurio híbrido; se mira con escepticismo la trama de los raptores entrenados. Y eso por no hablar de una facción dura, compuesta por paleontólogos, que han puesto el grito en el cielo debido a lo desactualizado de algunos dinosaurios.

Bien, antes de nada he de decir que estoy de acuerdo con algunas de las críticas. Como paleontólogo (o más bien debería decir proyecto de paleontólogo) hay cosas que me chirrían. Incluso esa frase de "Hemos aprendido más de la genética en los últimos diez años que en un siglo entero desenterrando huesos" le hace daño a mi corazoncito. Como dicen muchos de estos paleontólogos críticos, la película original era un canto de amor a la paleontología y los dinosaurios, y se caracterizaba por hacer una gran puesta al día de los lagartos terribles para el gran público. Apostando por raptores y otros terópodos escamosos, sin emplumar, se pierde todo eso: estás mostrando criaturas obsoletas, que poco tienen que ver con lo que sabemos hoy en día de los dinosaurios. Ya he comentado antes que no es una decisión fácil: el público no está preparado para dinosaurios emplumados (¿por qué piensan siempre en gallinas, y no en las majestuosas águilas o los terribles casuarios?) y ese es un factor muy importante. ¿Contentar al público general y enfadar a unos pocos paleontólogos, o satisfacer a los paleontólogos en aras de una mayor exactitud científica pero a costa de perder al público general? No es sencillo hacer una elección así. Además, imagino que dentro de la historia existirá alguna razón por la cual esos raptores están "desnudos".

Tampoco puedo decir que el tema del dinosaurio híbrido, súper-inteligente, súper-peligroso y súper-malvado me entusiasme. Cuando hubo aquella filtración de la trama hace unos meses no quise creerlo, y decidí pensar que solamente era un rumor. Pero ha resultado ser verdad, y estoy muy poco confiado respecto al tema. Me siento inquieto incluso tras haberse filtrado las imágenes del Lego del infame D-Rex, donde parece mucho más un dinosaurio normal (recuerda a un carcarodontosaurio) que una monstruosa aberración salida de una mala película de ciencia ficción, algo estilo Sharktopus. Aunque esté justificado dentro de la historia, esa mezcla de tiranosaurio, raptor, sepia, serpiente y quién sabe qué más me aterroriza. Como en el caso de los raptores escamosos, no puedo evitarlo.

Y sin embargo.... Sin embargo, te sigo en Twitter, te leo en entrevistas, y pienso que es posible que me esté precipitando. Observo todo el trabajo que estás haciendo, la atención que estás poniendo en todos los detalles, y entonces soy consciente de que de verdad crees en lo que haces, que estás ilusionado con ello. He visto cómo has trabajado con el guión, dedicando incluso bastante tiempo a una re-escritura del mismo, para que la historia fuera lo mejor posible. He visto cómo te decepcionan las filtraciones, que pueden arruinar todo el duro trabajo que estáis guardando celosamente para que la sorpresa sea mayor y la experiencia sea mejor cuando finalmente se estrene la película. Considero la vuelta de Phil Tippet, gran maestro de las marionetas y los animatrónicos (y aquel "supervisor de dinosaurios" que tan mal hizo su trabajo en JP1 :P), como un acierto enorme. Creo que tenéis un elenco fantástico, y Chris Pratt, la estrella del momento, es la mejor elección de todas. Veo tu fe en lo que estáis haciendo, y veo tu amor hacia el material original, tanto los libros como las películas, y cómo vas rescatando de ellos detalles y guiños que se habían pasado por alto antes. Me fascinan las webs recién lanzadas de Masrani Corp. y del propio Jurassic World, y la intra-historia desarrollada para Ingen durante estos años. Me enamora que el tiranosaurio no tenga el diseño del T.rex de JP1, sino que dé la sensación de que es EXACTAMENTE el mismo animal, y me enamora ese esqueleto de Spinosaurus, que me hace soñar que hay mucho por saber todavía sobre los eventos de JPIII. Leo tus entrevistas y tus tweets a los fans, a los que siempre tratas con respeto y les pides paciencia, y tu defensa de todas las críticas que os llegan. A quienes se quejan del CGI les dices que habéis construido una gran puerta real y que esa escena es solo para el trailer, que esperen. Das unas cuantas justificaciones para la trama del D-Rex, y maldita sea, coincido contigo y me terminas convenciendo (aunque sea a regañadientes). Haces ver que no es tan fácil domesticar a un raptor, y proporcionas unas explicaciones totalmente lógicas y razonables para explorar esa idea (y de pronto, algo que en un principio me había parecido una malísima idea, se convierte en lo más natural del mundo, y hace que la escena de Pratt en moto rodeado de raptores se convierta inmediatamente en lo más molón del trailer).

En definitiva, todas estas razones me hacen ver que quizás esté equivocado. Y me doy cuenta de que es imposible juzgar una película de dos horas en base a un trailer de dos minutos. Solo conocemos los detalles más generales de la trama, pero estoy convencido de que todavía aguarda mucho, muchísimo más. Quizás Jurassic World haya perdido por el camino parte de la esencia de la película original (mostrar al mundo la visión más actualizada de los dinosaurios, y enseñarles que eran animales reales, no monstruos devora-personas). No lo sé, es pronto para juzgar. Pero quizás Jurassic World haya decidido explorar nuevos caminos, caminos no recorridos previamente, a la vez que mantiene la esencia del libro: los problemas de jugar a ser Dios. Aunque no sea una película con dinosaurios "reales", habrá merecido sobradamente la pena si al final el resultado es una buena película de ciencia ficción. Sinceramente, tengo fe en que va a ser así.

Y por eso, cuando finalmente el parque abra sus puertas el 12 de junio, yo pienso estar allí el primero para comprobarlo.

Gracias por todo tu trabajo, Colin.



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Esta es mi opinión, y no creo que la de mi compañero Dani sea la misma. Posiblemente tampoco la de muchas de vosotros. Así que ya sabéis, pasad por la sección de comentarios y opinad!

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Esta publicación participa en el X Carnaval de Geología alojado por Biblioteca de Investigaciones.

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ENGLISH VERSION:

Dear Colin:

I think it has been complicated. Maybe you didn't imagine that you would have so many difficulties when you accepted to direct Jurassic World. Maybe you didn't think that going into a franchise so popular and with so many followers could be so exhausting. It is even possible that once you finish JW you're so sick you decide to get away from the big blockbusters and return to simpler movies without so much media pressure.

The criticism has happened since the beginning, since that "No feathers" tweet in March 2013. While many applauded your decision (you know, that general opinion of "science has ruined dinosaurs"), this decision was not exempt from polemic: it was a statement of intent, and many other people didn't like it. It didn't stop there: it continued with some dissatisfaction with the fact that none of the original characters appear in this new sequel. And later, the anger of anxious fans, who DEMANDED a trailer at the Comic Con in San Diego. And more or less at this time, these leaks occurred; these leaks that you liked so little and that forced you to take even more strict security measures, and that supposed that several fundamental aspects of the plot were going out to the light. And again, criticism and distrust towards a project to which you were dedicating so much time.

And time passed, and you continued receiving pressure from the fans, who still wanted a trailer. And when you finally announced a definite date, it went wrong again: a trailer was leaked on crappy quality a couple of days before, and Disney announced the release of the Star Wars teaser for the same day. Exactly the same day. Your solution was to launch the Jurassic World trailer two days earlier than expected. Internet exploded. Millions of viewings in a few hours, you were trending topic on Twitter and everyone was talking about it. The general reaction was good, but even here you have some complains: it has been said that your CGI is too artificial, that it is too much evident, that it's all computer; it has been criticized the invention of the hybrid dinosaur; the plot of tamed raptors is regarded with skepticism. And not to mention a hard faction composed by paleontologists, who have cried against some outdated dinosaurs.

Well, first of all I have to say that I agree with some of the criticism. There are some things that I don’t like as a paleontologist (or rather I should say as a future paleontologist). The “We have learned more in the past decade from genetics than in the past century of digging up bones.” phrase hurts my little heart. As many of these critical paleontologists say, the original film was a love song to paleontology and dinosaurs, and it was remembered for a great update of the terrible lizards for the general public. Betting on raptors and other scaly theropods, without feathering them, you lose all that: you're showing obsolete creatures, which have little to do with what we know today about dinosaurs. I mentioned earlier that this is not an easy decision: the public is not ready for feathered dinosaurs (why do they always think about chickens, and not about the majestic eagles or the terrible cassowaries?) And that is a very important factor. ¿To please the general public and to upset a few paleontologists, or to satisfy paleontologists in the interests of greater scientific accuracy but at the cost of losing the general public? It is not easy to make a choice like that. Furthermore, I can imagine that in the story there will exist some reason for which these raptors are "naked".

Neither I can’t say that I'm excited about the idea of a super-intelligent, super-dangerous and super-evil hybrid dinosaur. When there was that leak a few months ago I didn’t want to believe it, and I decided to think it was just a rumor. But it has proven to be true, and I'm very unconfident about it. I even feel restless after seeing images of the Lego's infamous D-Rex, which seems much more a normal dinosaur (it remembers a carcharodontosaur) than a monstrous-aberration-Sharktopus-style of a bad sci-fi movie. Although it is justified within the story, that mixture of tyrannosaur, raptor, cuttlefish, snake and who knows what else terrifies me. As in the case of the scaly raptors, it displeases me.

And however… And however I follow you on Twitter, I read you in the interviews, and I think that maybe I am precipitated. I watch all the work you're doing and the attention you put in every detail, and then I realize that you really believe in what you do, and that you're excited about it. I've seen how you worked in the script, even spending long time to re-write it, to make the story better. I've seen how you disappoint with the leaks that can ruin all the hard work you are jealously keeping so that the surprise is greater and the experience better when the movie finally debuts. I consider the return of Phil Tippet, Grand Master of puppets and animatronics (and that "dinosaur supervisor" who failed in JP1: P), like an enormous wise move. I think that you have a great cast, and Chris Pratt, the star of the moment, is the best choice of all. I see your faith in what you're doing, and I see your love for the original material, both books and movies, and how you are rescuing details from them, details that were overlooked before. I am fascinated by the newly released Masrani Corp. and Jurassic World websites, and by the intra-story developed for Ingen over the years. I love that the tyrannosaur doesn’t only have the design of the T.rex from JP1, but it gives the feeling that it is EXACTLY the same animal, and I love the Spinosaurus skeleton, which makes me dream that there is still much to know about the events in JPIII. I read your interviews and your tweets to the fans, whom you always treat with respect and how you ask them for patience, and I also read your defense from all the criticisms that come to you. You tell to those who complain about the CGI that you have built a real big door and that this scene is just for the trailer, and you ask them to wait. You give justifications for the D-Rex plot, and dammit, I agree with you and finally I end up convinced (albeit reluctantly). You say that is not so easy to tame a raptor, and you provide totally logical and reasonable explanations about why to explore that idea (and suddenly, something that looked like a terrible idea to me at first, turns into the most natural thing in the world, and makes that the motorcycle scene immediately becomes the coolest thing of the trailer).

In short, all these reasons make me realize that maybe I’m wrong. And I realize that it is impossible to judge a two-hour movie based on a two-minute trailer. We only know the most general aspects of the plot, but I am convinced that there is much, much more awaiting. Perhaps Jurassic World have lost the essence of the original film (showing the world the most updated representation of the dinosaurs, and teaching that they were real animals, not people-eating monsters). I don’t know it, it's early to judge. But perhaps Jurassic World has decided to explore new ways, while maintaining the essence of the book: the problems of playing at being God. Although not a film with "real" dinosaurs, it will be amply worthwhile if the final result is a good sci-fi movie. Honestly, I have faith that it will be.

And that’s why, when finally the park opens its doors on June 12, I plan to be there the first one to verify it and enjoy it.

Thanks for all your work, Colin.

martes, 14 de octubre de 2014

Tyrannosaurus rex en la Península Ibérica

FE DE ERRATAS: Con suma rapidez se me ha informado de que aunque ambos tiranosaurios del MUJA son "Stan" (BHI 3033) de cuerpo, con el fin de crear un dimorfismo sexual en el montaje, uno de ellos incorporó el cráneo del "Wankel rex" (MOR 555). Gracias a Francisco Ortega por el aviso.

FE DE ERRATAS II: Y para terminar de esclarecer el asunto de los tiranosaurios copuladores del MUJA, nos ha escrito Ome (Jose Ignacio Ruiz Omeñaca). Nos cuenta Ome que el esqueleto de ambos tiranosaurios del MUJA es el MOR-555 (Wankel rex) salvo el cráneo de la hembra, que es un clon de BHI-3033 (Stan). Al esqueleto de la hembra también le modificaron los cheurones (huesos de la cola, ventrales a las vértebras y homólogos de las raspas de los peces) para introducir dimorfismo sexual. ¡Muchas gracias!

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Después de tanto revuelo con nuestro amigo Spinosaurus vamos a hablar de quien debió ser el vencedor de la famosa pelea en Jurassic Park III: el Tyrannosaurus rexTyrannosaurus rex es un dinosaurio muy bien conocido, representado por una cantidad muy grande de ejemplares recuperados, muchos de ellos muy completos. T. rex por tanto es un organismo modelo excelente para conocer la paleontología de los grandes terópodos.

Y vamos a hacer un pequeño homenaje al "rey de los dinosaurios", aprovechando que el pasado 5 de Octubre cumplió 109 años de su publicación, hablando de qué ejemplares podemos consultar (aunque sea como réplicas) en la Península Ibérica. Así que ahí vamos:


AMNH 5027 - Seguramente sea mi ejemplar favorito. Este tiranosaurio fue el segundo (tercero si contamos con el holotipo de Dynamosaurus imperiosus, que realmente es un tiranosaurio) en ser descubierto y, hasta la mitad de la década de los 1980, el ejemplar más completo que se conocía. Fue excavado por el equipo de Barnum Brown, del Museo Americano de Historia Natural en Nueva York, en la formación Hell Creek (Montana). Durante décadas, además, solamente estuvo su esqueleto completo montado en el antes mencionado museo, de modo que si alguien quería ver un T. rex era obligatorio viajar a Nueva York, de modo que fue una atracción turística muy importante (y, a día de hoy, continúa siéndolo aunque de forma menos exclusiva).

Si hay algo que es inconfundible del 5027 es su cráneo: hocico corto, mandíbula muy robusta y las cavidades de las replicas rellenas con algo que simulaba el sedimento. Este cráneo robusto y corto es el que ha moldeado la imagen popular de Tyrannosaurus, siendo incluso la inspiración para el logo de Parque Jurásico y el modelo que se utilizó para esculpir la versión de carne y hueso de la misma película. De hecho, en la novela, el Dr. Alan Grant y el nieto de John Hammond, Timmy, discuten acerca del montaje clásico del Museo Americano (que no sería modernizado hasta 1995), incidiendo en que la reconstrucción original portaba demasiadas vértebras caudales. Cabe destacar que hasta la década de 1990 este ejemplar era el único expuesto en todo el mundo (el holotipo se expuso a mediados del siglo XX, pero estaba en su gran parte compuesto por una réplica del 5027), lo que hacía que el Museo Americano de Nueva York fuera una atracción muy popular (algo que, por otro lado, no ha dejado de ser nunca).

En España tenemos la suerte de poder contemplar dos réplicas del cráneo de este dinosaurio. La primera se encuentra expuesta en Madrid, en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, y la segunda en Sabadell, en el Institut Català de Paleontología. 





BHI 3033 - Mejor conocido por el sobrenombre de "Stan", en la actualidad debe ser el tiranosaurio (y también el fósil) más replicado y expuesto de todo el mundo. Fue hallado a comienzos de la década de los 90 por el Black Hills Institute (BHI), una empresa dedicada comercialmente a la búsqueda de fósiles. Por suerte, el BHI está muy dispuesto a la cooperación con la "paleontología académica" y, además de permitir acceso a sus fósiles, tiene a la venta una réplica de este ejemplar a un precio asequible (para una institución o para un individuo con una buena cantidad de dinero para gastar). Por si os pica la curiosidad, también lo venden a gusto de Jack el Destripador ("por partes"), de modo que si queréis decorar vuestra sala de estar con una réplica muy fidedigna del cráneo de este Tyrannosaurus lo tenéis a un precio medianamente asequible (4500 €).

Pero no desvariemos (más) y comentemos algo de este ejemplar. Además de ser uno de los tiranosaurios más completos que se han recuperado tiene también el cráneo mejor preservado que ningún otro tiranosaurio, apenas sin deformar. Esto ha hecho que se convierta en un ejemplar muy valioso para estudiar tanto su anatomía encefálica como la biomecánica de su mordida. Una peculiaridad de "Stan" (que también pueden observarse en "Sue", otro tiranosaurio muy completo) son unos orificios en la región posterior del cráneo y el dentario izquierdo. Estos se han interpretado bien como episodios de lucha con otro tiranosaurio o bien como una infección parasitaria que provoca lagunas en el tejido óseo (y que aún afecta a las aves actuales).

En España tenemos la suerte de poder contemplar un esqueleto completo del BHI 3033 en Teruel, en el Museo Aragonés de Paleontología (Dinópolis). En el Museo del Jurásico de Asturias se puede observar el cráneo de BHI-3033 en la hembra de uno sino dos esqueletos en un montaje más que peculiar. Réplicas del cráneo sin esqueleto pueden contemplarse en varios emplazamientos más, y por una cantidad anecdótica se pueden adquirir réplicas de un diente en tiendas de varios museos.

En Portugal existe una réplica de su cráneo en el Museu Nacional de Historia Natural e da Ciencia em Lisboa.

Este montaje esquelético es ya todo un clásico que merecería otro post. Por el momento, solamente mencionar que es un montaje esquelético único en el mundo, pues no existen otros dos dinosaurios (ni otro vertebrado fósil) en cópula expuestos en ningún otro lugar del mundo.
ACTUALIZACIÓN: El cráneo de la hembra es el del ejemplar BHI-3033.

MOR 555: Este ejemplar, descubierto por la granjera Kathy Wankel en 1988 y excavado por el equipo de Jack Horner, fue el primer tiranosaurio completo hallado desde la excavación del AMNH 5027. Es uno de los tiranosaurios más completos que existen, con aproximadamente el 85% del esqueleto recuperado. Además fue el primer tiranosaurio del que se recuperó una extremidad anterior completa, poniendo de manifiesto que era mucho más robusta y corta de lo que se pensaba anteriormente.

Este tiranosaurio ha estado casi 25 años depositado en el Museum of the Rockies en Montana, pero sus propietarios acaban de cederlo por 50 años a la Smithsonian Institution, que lo expuso desde justo hace hoy mismo 16 de Octubre un año hasta su cierre en Abril de 2014 para la renovación de la exhibición. Durante los años que estuvo en el MOR (de ahí su sigla) se realizaron estudios moleculares por Mary Schweizer, quien encontró en cortes de los huesos largos restos del grupo Hemo, el cual forma parte de las biomoléculas hemoglobina y mioglobina.

En España tenemos la curiosa casualidad de poder contemplar su cráneo y esqueletos en el MUJA, ya que con el fin de dotar a esa exhibición de dimorfismo sexual se emplearon dos cráneos. Uno de los tiranosaurios lleva un cráneo de "Stan" (la hembra). El esqueleto es en ambos una réplica del MOR-555, modificándose los cheurones en la hembra según la hipótesis de Peter Larsson del BHI (aunque actualmente está desacreditada) según la cual las hembras de Tyrannosaurus los tendrían reducidos.

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De entrada, agradecer a quienes me han soplado dónde están algunos de los ejemplares: mi compañero de blog Carlos, Francesc Gascó y Pedro Mocho. Quisiera agradecer también a Francisco Ortega, Jose Ignacio Ruiz-Omeñaca y a Adolfo Cuétara (de Dinokinetics) por sus comentarios sobre los tiranosaurios del MUJA.

Os animo a que, si sabéis de algún sitio en la Península Ibérica donde ver una réplica de Tyrannosaurus que no haya mentado, por favor dejarlo en los comentarios.

Por último, a modo de resumen, estos son los ejemplares de T. rex que podemos visitar en la Península Ibérica:

AMNH-5027:


BHI-3033:


MOR-555: