viernes, 30 de agosto de 2013

Y tras volver a ver Parque Jurásico...

Ayer, por fin, pude ver Parque Jurásico en el cine. ¿Que cómo me sentí?


Y más tarde...



Perdón por la chorrada! XD 

No suelo ser fan de poner cosas de estas, pero el final del máster me tiene liadisisisisimo. Sin embargo, tengo algunas entradas en el candelero. A partir del día 20 me pongo a ello y retomo la actividad bloguera, prometido (y mientras tanto, le tendrá que tocar a Dani).

Saludetes!

jueves, 22 de agosto de 2013

Especial Jurassic Park: Mis 5 momentos favoritos

Este viernes se vuelve a estrenar Parque Jurásico, versión en 3 dimensiones. Aunque el tema del 3D es la excusa para volver a proyectarla, a mi juicio es lo menos interesante del asunto. Volver a disfrutar en la pantalla grande de una película de las que de verdad merece la pena ver en cine (y en la que además el guión y los personajes acompañan, no como muchas superproducciones de la actualidad: mucho ruido -efectos de ordenador- y pocas nueces...) es una suerte increíble.

¿A quien tienen ahí? ¿A King Kong?
Yo era muy joven para verla en el cine, y la tuve que disfrutar en VHS (más tarde DVD y demás) durante muchos años. Cuando en 2011 tuve la suerte de poder verla en el cine (gracias a los chicos de Phenomena), pese a que los años habían hecho estragos en el celuloide de la copia proyectada, la experiencia fue inigualable. Incluso se me escaparon un par de lagrimillas en cierta escena inicial.

Por ello, por la excusa de un post rapidito, y por rememorar una película que (entre otras cosas) me llevó a dedicarme a lo que me dedico en la actualidad, voy a comentar un poco mis 5 momentos preferidos de la cinta:

1) El Comienzo

Esta escena es simplemente fantástica. Aunque la película se llama "Jurassic Park" y todos sabemos lo que vamos a ver en la cinta, Spielberg se cuida mucho de mostrar nada: una atmósfera oscura, muchos planos iluminados a contraluz, niebla, música siniestra de John Williams, unos efectos sonoros de Oscar  y un primer plano de un ojo sirven para crear un ambiente tenso que culmina, como sabemos, con la muerte de un trabajador (lo que da inicio a la trama).

Es un truco que Spielberg usa para dotar a los Velociraptor (Deinonychus para los taxónomos, que se molestan...) de ese halo misterioso y casi maligno a lo largo de la película: durante las tres cuartas partes de la historia se habla de los "velocirraptores", de su inteligencia que les capacita para resolver problemas, de lo mucho que matan, aparecen incluso... pero no se les llega a ver del todo. Hasta el final de la película.

La muestra de que no se necesitan carísimos efectos especiales para creernos que hay un dinosaurio ahí dentro. 



2) ¡Dodgson! ¡Dodgson! ¡Está aquí...! No le importa a nadie...

Sí, este momento no tiene nada que ver con dinosaurios. ¡Y da igual! Wayne Knight crea un personaje que, pese a ser el "malvado", no deja de ser muy memorable. Este momento es sin duda donde el personaje se gana el amor/odio del público. 

Lewis Dodgson (Cameron Thor), genetista de Biosyn, una empresa rival de InGen (los constructores de JP), le paga un millón y medio de dólares a Dennis Nedry (Knight) por robar embriones congelados de dinosaurios. Dodgson se toma todo el asunto de forma muy seria y Nedry ridiculiza el disfraz de Dodgson ("Bonito sombrero. ¿Qué quiere? ¿Parecer un agente secreto?", impagable frase).

Para pasar de contrabando los embriones, el equipo de Dodgson proporciona a Nedry con uno de los props más chulos de la historia del cine (y al que más de un colega biólogo molecular se ha referido como "esa chulada que siempre quise"): una lata de espuma de afeitar de la marca Barbasol con un compartimento secreto con refrigerante y hueco para tubos Eppendorf. Eso sí, sin espuma mentolada...




3) Bienvenidos a Jurassic Park


La primera vez que se ve a los dinosaurios de la cinta de cuerpo entero y realizados con infografía (CGI). Sin duda, una escena épica y rimbombante (con un soberbio Sam Neill y Laura Dern sobreactuando un pelín) en la que la cinta se mete en el bolsillo al público definitivamente. 

Es un momento en el que el opulento tema que compuso John Williams para la cinta hace que los dinosaurios parezcan todavía más vivos. Como se habló aquí en su día, la música refleja la fascinación que ejercen los dinosaurios sobre el ser humano, así como el misterio que les envuelve (con los coros, un recurso muy empleado por John Williams para ese propósito).

Y qué decir de los propios dinosaurios. Bueno pues de entrada, y para comenzar con lo malo, algunos errores: se muestra a nuestro querido Brachiosaurus incorporándose sobre sus patas traseras, apoyándose en su cola. Algo que la cola de este dinosaurio en concreto no podría soportar. Se muestra también al Brachiosaurus saliendo del agua, cuando se duda que los saurópodos tuvieran hábitos acuáticos.

No obstante, la reconstrucción es brillante en todos los demás aspectos (aunque alguno que otro sea un pelín controvertido).


4) Welcome, Mr. T. rex

Muchos dicen que el Tyrannosaurus (realmente la tiranosaurio) es el verdadero protagonista de Jurassic Park. Y no se equivocan. Cada vez que aparece el Rex, uno no puede sino alabar el grandísimo trabajo de Stan Winston Studios (animatrónicos) y de ILM (infografía), así como el de Gary Rydstrom (efectos sonoros). Un Rex tan realista que a muchos se nos ha quedado improntado, encontrando otras reconstrucciones de Tyrannosaurus rex siempre necesitadas de algo. Un Rex que sin duda ha contribuído tanto a la imagen popular de los dinosaurios como en su día hizo el mural "The Age of Reptiles" de Zallinger.

La escena en sí tiene un preámbulo casi terrorífico: tras un fallido intento previo en la película para atraer al Rex con una cabra atada, en plena tormenta y con los coches parados debido al sabotaje de Nedry empiezan a notar temblores dentro del coche y a ver como un vasito de agua muestra anillos concéntricos con cada temblor. Algo viene. Algo grande.

Efectivamente, una secuencia sensacional.





5) La escena final

No encontré el video de esta, pero adjunto la música. Parque Jurásico es una película con un final para nada feliz: ha muerto gente, John Hammond ha fracasado en su sueño... Por otro lado, el Dr. Grant ha pasado de ser un cabroncete que no soporta a los niños a estar abrazado a dos (algo muy recurrente en todas las peliculas de Spielberg).

No obstante, lo que me gusta de este momento es cuando el Dr. Grant mira por la ventana y observa a un grupo de pelícanos volando. Y su mirada es un eco de la frase que antes dijo a los niños: "seguro que ahora veréis las aves de un modo muy distinto", que es el mensaje paleontológico más importante de los que ayudó a difundir Jurassic Park.




miércoles, 31 de julio de 2013

Plumas: ¿dónde paramos? (III)

Tras una breve introducción al tema y dar posteriormente un repaso a los terópodos, hoy nos toca hablar de ornitisquios, pterosaurios y cocodrilos. ¿Cómo has dicho? ¿Cocodrilos emplumados? No, por supuesto que no, pero lo cierto es que no es tan sencilla la cosa, y en estos grupos todo está mucho menos claro. Así que vamos con los hechos, y vosotros podréis formaros después vuestra propia opinión.



Si echamos un ojo al cladograma de la imagen superior (de nuevo, del paeloartista Nobu Tamura) podemos ver que los dinosaurios se dividen en dos grupos claros, bien diferenciados por la forma de su cadera: saurisquios (que incluye a los saurópodos y a los terópodos) y ornitsquios, entre los que se encuentran una gran variedad de dinosaurios fitófagos (comedores de plantas). Es en estos ornitisquios en quienes nos fijaremos en primer lugar, porque la variedad de dinosaurios con peculiares estructuras tegumentarias no se restringe a los carnívoros.

¿Veis el clado llamado Ceratopsia? Los ceratopsios, en general, son dinosaurios cuadrúpedos, grandes y pesados, con pico de loro y enormes cráneos abarrotados de cuernos y protuberancias de todo tipo. Sí, como el famoso Triceratops, uno de los más grandes dentro de este grupo y el más emblemático. Entonces, ¿quien esperaría encontrar en un grupo de animales como este algo así?


Este animalito es Psittacosaurus, un pequeño ceratopsio basal conocido desde hace casi cien años. Y sin embargo, aunque se conocía desde hacía tanto tiempo, el ejemplar que estáis viendo proporcionó un montón de información nueva e inesperada. Publicado en 2002 a partir de material expoliado, mostraba clarísimas evidencias de un tipo de integumento filamentoso en la cola, unas largas estructuras tubulares y huecas. En un dinosaurio tan alejado filogenéticamente de los terópodos, es toda una sorpresa.

Más impresionante todavía es el siguiente dinosaurio del que hablaremos: Tianyulong confuciusi. También es un pequeño ornitópodo llegado de China (para variar), en este caso un heterodontosáurido, y como Psittacosaurus, presenta una hilera de largas estructuras filamentosas simples en la espalda y la base de la cola, y también algunas más pequeñas en el cuello (lo que hace pensar que quizás tuviera cubierto el cuerpo por algún tipo de "abrigo").


¿Le echamos de nuevo un vistazo al cladograma?

Se ve claramente que aparecen integumentos plumosos, protoplumosos o aparentemente protoplumosos (vaya jerga) en tres grupos distintos, uno de ellos bastante separado de los otros dos, ¿verdad? Ceratopsios, heterodontosáuridos y terópodos (o al menos tetanuros). Lo más parsimonioso, por tanto, sería pensar que el origen de las plumas está en la base de Dinosauria, ¿no?

Hora de parar el carro. Sería lo más parsimonioso, efectivamente, si todas estas estructuras FUERAN HOMÓLOGAS (tuvieran un mismo origen evolutivo y estructural/embriológico). Sin embargo, hasta el momento, no hay ninguna evidencia de que lo sean (hay que decir que tampoco hay evidencias claras de que no lo sean). Parece que las cubiertas de Psittacosaurus y Tianyulong son más parecidas entre sí que las de los terópodos. A día de hoy no está claro, y serán necesarios más estudios que inclinen la balanza definitivamente hacia un lado o hacia otro.

Pero esto todavía se complica más. Los pterosaurios, reptiles voladores mesozoicos emparentados con los dinosaurios (aunque NO ERAN DINOSAURIOS) estaban cubiertos de "pelo". Por supuesto, no pelo como el de los mamíferos, sino estructuras simples y filamentosas (¿os suena?) similares a pelo, denominadas por los paleontólogos "picnofibras". De nuevo, no hay evidencias suficientes para afirmar que estas picnofibras tienen el mismo origen que las plumas y protoplumas de los dinosaurios. Podéis apreciar las picnofibras en el peludo pterosaurio de aquí abajo, Sordes pilosus.


La última pieza de este puzzle es un sorprendente estudio publicado en 2006 que confirma la presencia en Alligator de genes homólogos a aquellos que se expresan en aves durante la producción de plumas, aunque su expresión se interrumpe en el desarrollo embriológico. ¿Os imagináis un cocodrilo emplumado?

Así pues, recapitulemos: tenemos plumas y protoplumas en el linaje de los terópodos, largos y simples filamentos tubulares en algunos ornitisquios y picnofibras en pterosaurios. Todas estas estructuras, aunque no está claro en absoluto que sean homólogas, sí que da la sensación de que al menos se parecen (se ha puesto ya de manifiesto las aparentes similitudes entre los integumentos de ornitisquios y pterosaurios y las protoplumas simples del tericinosaurio Beipiaosaurus). Y además, parece que los cocodrilos contienen en su genoma la misma maquinaria e información que las aves emplean para desarrollar su plumaje.

Surgen, por tanto, un montón de preguntas: ¿han surgido todas estas estructuras de manera independiente? ¿Son las plumas un carácter común a todos los dinosaurios? ¿Quizás a Ornithodira (el clado que incluye a pterosaurios y dinosaurios)? ¿O hay que irse todavía más lejos, y buscar el origen de las plumas en la base de Archosauria? Y de ser así, ¿cuál sería la función principal de estas protoplumas, y en qué contexto habrían surgido?

Lo cierto es que hasta el momento no disponemos de la suficiente información como para responder a estas preguntas y especular siempre es fácil (y peligroso), aunque la idea de que las plumas aparecieran por lo menos en la base de Dinosauria empieza a no parecer tan descabellada. Si es así, hay que plantearse una última cuestión: ¿estaban todos los dinosaurios emplumados?

En este interrogante nos centraremos en la siguiente entrega, la cuarta y última parte de "Plumas: ¿dónde paramos?". ¡Aquí os esperamos!

P.D. / Fe de erratas - nos han informado de que algunas cosas mostradas en el cladograma de los terópodos eran incorrectas (parece ser que Compsognathidae, por ejemplo, no es un grupo monofilético). De la misma manera, tampoco la filogenia de Dinosauria está clara (se ha sugerido que los heterodontosáuridos podrían estar más emparentados con Marginocephalia -paquicefalosaurios y ceratopsios- que con otros ornitisquios). Sin embargo, a grandes rasgos, nos siguen valiendo para ilustrar estas entradas. No nos lo tengáis muy en cuenta ;)

jueves, 25 de julio de 2013

La conexión Alan Grant - Horner/Makela

Con Jurassic Park 3D a un mes de ser estrenada en las pantallas del país, nos ha parecido interesante escribir algunas entradas enfocadas a esta saga de películas, de las cuales ambos somos grandes fans. Aunque pretendía comenzar con un análisis de cómo ha cambiado la imagen de los dinosaurios en los 20 años transcurridos, me ha parecido un tema muy manido y trillado del que se han vertido ríos de tinta (como se decía cuando las palabras se imprimían).

El Dr. Grant, con un dinosaurio "vivo".

De modo que he decidido hablar sobre un tema algo más banal, pero no por ello menos interesante, y es descifrar qué paleontólogo/s podemos ver reflejados en la figura de Dr. Alan Grant, protagonista (al margen de los dinosaurios, todo sea dicho) de la primera y tercera entregas de la saga.

En la novela de Michael Crichton, el Dr. Grant es un clarísimo híbrido entre los paleontólogos Jack Horner y Bob Makela. Su historia es muy parecida (tanto Grant como Makela/Horner han encontrado de los primeros yacimientos con nidos de dinosaurios con evidencias de cuidado parental, han escrito un libro célebre sobre el tema, son paleontólogos célebres, la descripción de hombre barbudo con camisas hawaianas...). Al mencionarse a Horner en algún pasaje del libro, y que Grant decline las entrevistas hacen que el parecido de este sea más similar a Bob Makela.

El Dr. Horner en los años 90, con un dinosaurio fósil.
En la película, Grant parece reunir características de otros paleontólogos además de Horner o Makela. De entrada, en la película no se hace mención alguna a que Grant se haya dedicado al estudio de los huevos o puestas de huevos de dinosaurios. Se le presenta más bien como un experto en dinosaurios terópodos (experiencia de la que hace gala con muchos comentarios sobre las aves y los dinosaurios no aviarios a lo largo de todo el film, cuando utiliza su conocimiento para asustar a un niño que hizo un comentario tan poco afortunado como fidedigno -"parece un pavo de 2 metros"). Todo este énfasis en la relación de las aves con los demás dinosaurios y el profundo conocimiento del Dr. Grant sobre los "Velociraptor" podrían recordar a John Ostrom, célebre paleontólogo que retomó la hipótesis de Huxley sobre la naturaleza dinosauriana de las aves.

No obstante Grant, como Horner, ha escrito también un libro en la película. Un libro rojo que lleva Tim Murphy (el nietecito de John Hammond, amado por algunos y odiado por tantos otros) y cuyo diseño se parece sospechosamente al primer libro de Jack Horner:



El parecido es bastante asombroso. Incluso detalles como el Preámbulo, escrito por Sir David Attenborough en el de Horner y por Sir Richard Attenborough en el ficticio del Dr. Grant (todo un guiño a que Sir Richard Attenborough, hermano de David, es quien interpreta a John Hammond en Jurassic Park). Además, durante la película, Tim no deja de comparar el libro del Dr. Grant con el "un tal Bakker" que le recomendó su profesora (haciendo referencia seguramente a "Dinosaur Heresies" de Bakker, publicado por la misma época que el de Horner).

Otros paleontólogos se pueden reconocer en el Grant cinematográfico. Especialmente si se acuden a las adaptaciones en cómic o al guión original, donde se acentúa el atractivo del Dr. Grant. Tanto que a Lex Murphy (nieta de Hammond, hermana mayor de Tim) se la presenta obnubilada por el paleontólogo. ¿Guiños a Paul Sereno?

Además, por supuesto, de la evidente influencia en el Grant cinematográfico por el personaje ficticio de Indiana Jones (que es arqueólogo, no paleontólogo), desde su indumentaria hasta algunos momentos muy similares al personaje interpretado por Harrison Ford (esa sonrisa socarrona cuando finge ser electrificado por la alambrada desconectada...).

De modo que aunque el Grant cinematográfico parece beber de algunas influencias más que el literario, la influencia principal es claramente Jack Horner, quien además fue el asesor paleontológico de toda la saga (y parece ser que también lo es de la cuarta entrega, ya en preproducción).

Y para despedirnos, una frase del Dr. Grant que fue uno de los dos mensajes paleontológicos que más se esforzó por transmitir Jurassic Park: "Seguro que ahora veréis las aves de un modo muy distinto..."

miércoles, 12 de junio de 2013

Te veo...

Hoy os traemos otro dibujillo que esperamos que os guste. Ahora que por fin ha llegado el calor del verano, intentemos evadirnos un poco: imagina que vas caminando por un bosque, con las copas de las altas coníferas proporcionándote una agradable sombra... y de pronto te encuentras con esto.


La base del dibujo fue un bocetillo de chichinabo hecho en un ratillo, y por eso hay que cosas que podrían mejorarse, como por ejemplo eliminar todas las líneas de bolígrafo de la imagen original. Sin embargo, el resultado final creo que no queda mal del todo, así que puede tirar. La textura de la piel es la misma que ya he usado alguna vez anteriormente, pero he intentado a través de las luces y las sombras que quede menos homogéneo y más natural que en dibujos anteriores. Y el bosque, por supuesto, es una foto.

¡Espero que les plazca!

P.D.- Si os ha gustado, ya sabéis que podéis ver más aquí.

viernes, 24 de mayo de 2013

Primeval para principiantes



Todos aquellos que nos conocen han tenido "la suerte" de descubrir cuánto nos gusta a Dani y a mí Primeval. Vamos, que podemos llegar a ponernos realmente pesados. Pero... ¿qué es Primeval?

Primeval (o como la denominaron de manera infame en España, Mundo Primitivo -en Canal + primero- o Invasión Jurásica -posteriormente en Cuatro, todavía peor-) es una serie británica de ciencia-ficción creada por Adrian Hodges y Tim Haines (también creador de la franquicia "Walking with..") y producida por Impossible Pictures y el canal de televisión ITV. Comenzó a emitirse en 2007 para intentar competir con la serie de ficción estrella de la BBC, los nuevos episodios de Doctor Who. Algo que, por supuesto, los creadores han negado (por cierto, si hay un paleontólogo experto en Doctor Who, ese es El Pakozoico).

Todo eso está muy bien... pero dinos de qué va, ¡pesao! Vale, vale... Primeval narra las aventuras de Nick Cutter, un profesor de paleontología que un día descubre que están empezando a abrirse portales temporales (conocidos como anomalías) por Gran Bretaña, y que de ellos están empezando a salir toda clase de animales prehistóricos. Además a esto hay que sumarle la entrada en escena de Helen, su mujer, desaparecida ocho años atrás. ¿Cuál es el origen de estas anomalías? ¿Está Helen relacionada de alguna manera con ellas? Así pues, Cutter recluta un equipo para lidiar con estas criaturas e investigar sobre los portales temporales: Stephen Hart, amigo y compañero de trabajo; Connor Temple, estudiante de paleontología en particular y friki en general; Abby Maitland, experta en animales empleada en un zoológico; y por último dos funcionarios del Ministerio de Interior, Claudia Brown y James Lester.

¡Bienvenido al Pérmico, profesor Cutter!

Con el paso de las temporadas, como es normal, el casting se fue renovando, y mientras unos salían, otros entraban. Así, conocemos también al capitán Hilary Becker, encargado de la seguridad del grupo; Sarah Page, egiptóloga que investiga la posible relación entre las criaturas y legendas famosas; Danny Quinn, agente de policía obsesionado con la desaparición de su hermano años atrás en extrañas circunstancias; Matt Anderson, nuevo líder del equipo, altamente cualificado pero de orígenes inciertos y misteriosos; Jess Parker, experta en tecnología y coordinadora de campo desde el centro de operaciones; Emily Merchant, viajera del tiempo nacida en la época victoriana; Philip Burton, un brillante empresario...

El grupo protagonista a lo largo de las temporadas

En los cinco años de programa, los personajes se enfrentan a multitud de animales del pasado y el futuro, así como lidian con problemas más serios: viajeros del tiempo desquiciados con tendencias homicidas, funcionarios del gobierno con ansias de poder, magnates arrogantes que intentan controlar las anomalías, las consecuencias de alterar la línea temporal e incluso el mismo fin del mundo. Y detrás de muchos de estos problemas está la demente Helen Cutter, obsesionada con erradicar a la humanidad y utilizar el tiempo como su laboratorio de experimentos. Por supuesto, Cutter y su equipo cada vez están mejor preparados frente a estas amenazas: lo que comienza como una colaboración entre el Ministerio del Interior y unos pocos civiles termina con una organización gubernamental plenamente dedicada a ello, el ARC (Anomaly Research Centre), con la más puntera y avanzada tecnología que les permite predecir, detectar y bloquear anomalías.

Logo del ARC (o CINA, en español -Centro de Investigación de Anomalías-)

No suena nada mal, ¿verdad? Dinosaurios, viajes en el tiempo, un montón de tramas interesantes... Bien, cartas sobre la mesa: Primeval no es una buena serie. Podríamos decir, de hecho, que es más bien mala. En mi opinión, tiene el mismo toque "british" y el mismo tono desenfadado que Doctor Who; su objetivo no es más que entretener y hacer pasar un buen rato al espectador, sin pretensiones de ningún tipo. Pero donde Doctor Who triunfa, Primeval falla miserablemente: guiones más bien flojos y poco elaborados, enormes agujeros e interrogantes en la trama que jamás son resueltos e interpretaciones como mucho decentes. Ni siquiera los dinosaurios y otras criaturas, principal aliciente de la serie, lo compensan: animales que no se corresponden con lo que sabemos de ellos, licencias artísticas, CGI que a veces roza el ridículo más absoluto... (aunque hay que reconocer que, en determinados momentos, tiran la casa por la ventana y los efectos son bastante impresionantes). A partir de la tercera temporada, la serie empezó a tener problemas con las audiencias, y al finalizar esta (con un cliffhanger muy interesante, por cierto) el canal de televisión ITV anunció que no la renovaría. Gracias a la presión de los fans, ITV llegó a un acuerdo con el canal Watch y firmaron por dos temporadas más, ambientadas un año después del final de la tercera. Con unas audiencias también flojas (muchos seguidores de la serie no están contentos con estas temporadas 4 y 5) el programa entraba de nuevo en fase de latencia a mediados de 2011: si  terminaba en ese punto, se podría decir que se había dado más o menos un final a la historia (aunque seguían quedando muchos cabos sueltos), y si se decidía continuar, todavía había mucho material del que tirar. Y de momento, aquí es hasta donde ha llegado la serie británica.


Sin embargo, este no fue el fin de la franquicia Primeval (sí, sí, franquicia: hay juguetes, algunas novelas, un par de juegos y aplicaciones para el móvil...). A finales de 2012 se estrenaba en el canal canadiense Space Primeval: New World, un spin-off de la serie británica original. Aunque las anomalías aparecen con una frecuencia muy alta en Gran Bretaña (o eso parece si vemos la serie, es algo que deberían explicar), sabemos que también se abren en otras partes del mundo. New World nos sitúa en Vancouver (Canadá) y nos presenta a Evan Cross, un empresario y científico brillante, dueño y fundador de una empresa de alta tecnología llamada Cross Photonics, que sin embargo vive traumatizado con el recuerdo de la muerte de su esposa Brooke seis años atrás (sip, en 2006, antes de que empezara la serie original) a causa del ataque de un albertosaurio que atravesó una anomalía. Desde entonces, Evan ha estado obsesionado con las anomalías y el dinosaurio, intentando entender qué son, cómo funcionan, cuándo aparecen... En 2012 estos portales empiezan a aparecer con más frecuencia en los alrededores de Vancouver, y para batallar con las criaturas prehistóricas que las atraviesan, Evan forma un grupo de contención compuesto por civiles: Mac Rendell, guardia de seguridad de Cross Photonics; Dylan Weir, que trabaja en Control de Depredadores y es experta en animales; y Toby Nance, ayudante de Evan y enganchada totalmente al mundo tecnológico. También tendrá que tratar con Ange Finch, amiga de Evan y directora ejecutiva de Cross Photonics (que ve con desaprobación el tiempo que malgasta el protagonista en investigar las anomalías en vez de centrarse en la empresa), y con el teniente Ken Leeds, militar caído en desgracia que se encuentra al mando de un departamento del gobierno denominado Proyecto Magnet, y cuyas intenciones no están claras.


Yo creo que New World es mejor que la serie original (llamémosla Primeval U.K.): muy a la americana, sí, pero con personajes mejor construidos (aunque alguna excepción hay por ahí), tramas que se desarrollan poco a poco y mejor encajadas, mejores actuaciones y desde luego, efectos especiales muy muy superiores (el final de temporada alcanza niveles de película). Si a esto le añades algunos misterios en el argumento y un par de cameos de nuestro querido y friki Connor Temple, deberías tener un resultado perfecto, ¿no? Pues no. Primeval: New World también cayó en desgracia. Para empezar, las semejanzas con Primeval U.K. están muy patentes, y hay personajes y situaciones que nos parecerá haber visto ya. Además, con todos los "peros" que tenía la serie original, contaba con personajes carismáticos que se habían ganado el cariño de los fans a lo largo de las 5 temporadas, y los protagonistas de New World no enamoran tanto. Muchos seguidores de Primeval U.K. no le dieron una mínima oportunidad al spin-off. Además, la serie realmente pega el acelerón en los últimos 6 capítulos, mientras que en los 7 anteriores no ocurre demasiado. Todo esto tuvo como consecuencia unas audiencias no demasiado altas, y el anuncio del canal Space de no renovar Primeval: New World por un segunda temporada. Una lástima, teniendo en cuenta que New World no conecta con Primeval U.K. todo lo que debería, y tenía potencial para muchísimo más. Sin duda habría despegado con nuevas temporadas, pero no la han dejado.

La gente involucrada en la serie confía en poder hacer negocio en otras cadenas de telvisión, y su última baza es el estreno de New World en junio en Estados Unidos a través del canal Syfy. También hay algunos movimientos por parte de la comunidad fan para intentar salvarla (como ya os contamos aquí), pero la cosa no pinta demasiado bien. Parece que, de momento, habrá que conformarse con proyectos fans, como Primeval Revelations.

Y entonces, ¿para qué todo este rollo? ¿Estás intentando vendernos una serie de televisión que es mala y que además está inconclusa? Bueno, en parte sí. Ambas series tienen muuuchos defectos, pero son divertidas y entretenidas, y tienen dinosaurios. Nosotros no necesitamos más. Dándole una oportunidad y pasando por alto sus fallos, puede daros buenos momentos. Pero, además, esta entrada tiene objetivo servir como antesala a una sección nueva en la que hablaremos de las distintas criaturas que aparecen en el programa, y las utilizaremos como excusa para hablar de dinosaurios, fósiles y temas variados de biología.

No perdamos la esperanza, y confiemos en que las anomalías vuelvan a abrirse algún día.

Imagen tomada del proyecto fan Primeval Revelations.

martes, 21 de mayo de 2013

No, no son huesos de burro! (I)

Si hay un comentario recurrente, y además no muy respetuoso hacia los paleontólogos de vertebrados, es el de "¿y como saben que esos huesos no son de un burro muerto?". Y a veces ni siquiera como pregunta, sino como enunciado (y de forma bastante despectiva en algunos casos). Estos comentarios los escuché primero de un pariente muy querido cuando era jóven, pero pronto me di cuenta que no era poco habitual.

Columna vertebral de un équido (grupo al que pertenecen burros y caballos)

Aunque siempre se puede usar un argumento de autoridad para responder esta cuestión (del estilo de "somos los expertos... ¿si no lo sabemos nosotros quién lo sabrá?") hemos decidido que estaría bien dejar muy claro a todo el mundo que existe un método científico para determinar por qué no son huesos de burro y sí de animales que vivieron en un pasado remoto.

De modo que comenzamos hoy con el capítulo 2 de anatomía comparada, dedicado a mis queridas vértebras.

Las partes principales de una vértebra: Neural arch (arco neural),
Centrum (centro o cuerpo vertebral) y Hemal arch (arco hemal).
La notocorda está presente durante el desarrollo embrionario de todos los vertebrados y en muchas formas adultas de anamniotas y algunos amniotas.

Las vértebras son esos huesos que forman la columna vertebral (valga la redundancia) o espinazo de cualquier organismo cordado, craniado y vertebrado (es decir, con cráneo y vértebras). Son de los restos óseos más aparentes y característicos, junto a un cráneo articulado (que no suele ser la norma), y de los que uno podría decir, viendo una vertebra grande "eso es de un pollino*".

Primero, un repaso rápido por las vértebras: constan de 3 partes principales que nos permiten orientarlas: El arco neural (dorsal), el centro o cuerpo vertebral y el arco hemal (ventral).

El centro vertebral y el arco hemal (chevron en dinosaurios) suelen ser simples. En muchos dinosaurios, el centro vertebral puede presentar pleurocelos (cavidades excavadas en los laterales del centro que aligeran la vértebra).

El arco neural suele ser la parte más compleja de toda vértebra. Incluye las articulaciones con la vertebra anterior (prezigapófisis, orientadas dorsalmente 3 y 4) y con la vértebra posterior (postzigapófisis, orientadas ventralmente). También presenta muchos procesos de inserción de la musculatura epaxial, como pueden ser la espina neural o apófisis espinosa (la proyección más dorsal del la vértebra, 7) o las apófisis transversas (proyecciones laterales, 8). También hay una serie de láminas que comunican distintas regiones del arco neural y, por supuesto, un canal neural por el que pasa la médula espinal.

Vértebra tipo con todos sus elementos por partes

Supongamos que, un día paseas por el condado de Treviño y observas una roca curiosa sobresaliendo de la tierra. Excavas, la desentierras (y luego la limpias, consolidas, pegas y demás) y te encuentras algo tal que así:

Vértebra problema. A: anterior, B: lateral, C: posterior. Escala en cm.
Desde luego es una vértebra, con su centro vertebral y su arco neural bien diferenciados. Aunque sea tentador, no pensemos que es de un borrico, porque podemos acabar siendolo nosotros. Vamos a observarla y a estudiarla. Y para ello vamos a hacer algo tan sencillo como mirar vértebras de animales actuales y ver a qué se parece más (que viene a ser el principio fundamental de la Anatomía Comparada).

Empecemos por mirar a vértebras de un mamífero, grupo al que pertenecen los burros, caballos, nosotros y cualquier animal con glandulas mamarias y pelo actuales. Las de nuestra propia especie (H. sapiens) son un buen ejemplo, rápido y fácil.

Vertebras de mamífero (H. sapiens) en vista lateral (arriba) y anterior (abajo). Hay un representante de cada tipo de vértebra (en humanos, claro): cervical (1), dorsal (2), lumbar (3).
Las diferencias son grandes. El centro vertebral de los mamíferos parece "plano" en ambos lados, mientras que el de nuestra vértebra problema tiene una concavidad anterior y una convexidad posterior.
Si nos vamos a un manual de zoología de vertebrados, encontramos que existen varios tipos de vértebras en función del tipo de centro vertebral que tengamos:

Las vértebras pueden ser a) acélicas/platicélicas (mamíferos), b) anficélicas (teleosteos, ictiosaurios),  c) procélicas ("reptiles"), d)  opistocélicas ("reptiles") y e) heterocélicas (aves, algunas tortugas).

El sufijo "celia" significa "concavidad". El prefijo nos dice cómo son las vértebras: acelicas (sin concavidades), anficélicas (dos concavidades), procélicas (concavidad anterior), opistocélica (concavidad posterior) y heterocélica (centros convexo-cóncavos).

Las vértebras mamíferas son típicamente acélicas. La del problema es procélica, lo que indica seguramente que su dueño fuera un reptil (bien un lepidosaurio o un arcosaurio). Basta con buscar vértebras de algún reptil. Por ejemplo, veamos unas vértebras de cocodrilo:

Vértebra procélica de cocodrilo.
Desde luego, esta vértebra es mucho más "reptiliana" que "mamaliana", como lo es la del problema. Pero, ¿qué "reptil" actual tiene vértebras de ese tamaño?

Me alegra que lo preguntes, Mike. La próxima entrega nos resolverá este acertijo.