En muchas ocasiones, el dibujo me
sirve como "terapia" y no solamente como entretenimiento. ¿Aburrido? ¡Dibujo
al canto! ¿Día de bajona? ¡A dibujar! ¿Estresado? ¡Coge un lápiz y desconecta! Con el final del máster a la vuelta de la esquina
(¡es casi cuestión de horas!) he tenido unos cuantos días de trabajo y estrés
máximo. Por eso, en vez de una "relaxing cup of café con leche",
aproveché ciertos ratetes que fui sacando para desempolvar una vez más mi
tableta y olvidarme durante algunos momentos de todo.
El resultado es el que
tenéis justo debajo: dos machos de Conchoraptor gracilis (Barsbold, 1986),
un ovirraptorosaurio del Cretácico superior de la Formación Nemegt (Mongolia).
Mientras que uno de ellos es joven, fuerte y sano, el otro macho se encuentra
bastante hecho polvo: la cabeza y el cuello pelados, una cicatriz bastante fea
a lo largo de todo el pico, cierta palidez... Hasta los pliegues de la garganta
tienen una forma... ejem.... poco bonita. Es lo que pasa cuando se llega a
ciertas edades.
Ea:
Y en color (también muy sencillito para mantener ese aire de cómic, con colores suaves):
Los cráneos de los animalicos están basados en diagramas de esqueletos de Jaime A. Headden (también conocido como Qilong).
Como decía en un capítulo de Los Simpson una anciana colocada en un tren de la bruja: "¡Mirad los estragos de la edad!".
Bueno, como dijimos, presentamos el pasado mes de Abril, en el XI EJIP, un trabajo que pensábamos sería divertido y que merece la pena presentar un poquito por aquí. El trabajo en cuestión versaba sobre los paleontólogos de ficción, y estaba firmado por los autores de este blog, nuestro compañero bloguero Francisco Gascó (El Pakozoico) y José Luis Sanz.
La idea era algo tan banal como preguntarnos si, del mismo modo que existen estereotipos sociales de varios gremios laborales, se pueden agrupar distintos paleontólogos de ficción en base a características comunes. Existen numerosos estudios sobre qué imagen transmiten distintos medios de ficción de los científicos (tanto mediante un análisis de las obras como encuestas a la población), pero ninguno centrado en la figura de los paleontólogos.
Lo más similar eran una recopilación de los distintos paleontólogos de ficción en El Pakozoico con comentarios variados sobre ellos y algunos análisis sobre personajes concretos en algunos libros de José Luis Sanz.
La portada de la presentación en el XI EJIP, con un paleontólogo de cada medio.
Ni cortos ni perezosos, nos pusimos manos a la obra Carlos y yo, y contactamos tanto a Paco como a Pepelu para proponerles un análisis un poco más a fondo del tema. Pese a la naturaleza divertida y "poco seria" del asunto quisimos realizar un enfoque relativamente objetivo (dentro de las limitaciones del tema) y no hacer una clasificación clásica.
Por ello realizamos un análisis pormenorizado de los personajes, buscando las características más objetivas (desde edad, posición académica, posición social hasta si tiene trastornos de salud o muere durante el film) y codificándolas en una matriz binaria de presencia/ausencia (es decir, presencia es un 1, ausencia un 0).
Después esta matriz se analizó mediante un análisis de aglomeración y se obtuvo un dendrograma en el que efectivamente se establecían bastante bien unos 3 aglomerados principales. Un rápido análisis de los caracteres exclusivos de cada grupo establecía rápidamente las características de los estereotipos.
Dendrograma simplificado y calibrado de los paleontólogos de ficción.
No obstante, nos fijamos en que las obras consultadas abarcaban poco más de un siglo, y pensamos que quizá el estereotipo de los paleontólogos podría haber cambiado con los años. Por ello, decidimos calibrar el dendrograma, lo que reveló la existencia de los estereotipos o subconjuntos 4º y 5º.
Los estereotipos que encontramos fueron:
1) Sabios: son profesionales reconocidos, serios y en alta estima social y profesional. Es el grupo con mayor número de representantes, destacando el Profesor Summerlee (El Mundo Perdido), Yamane (Japón bajo el terror del monstruo), David Huxley (La fiera de mi niña) o Thomas Jericho (El Calculo de Dios).
1.2) Nerds: este subconjunto está en la figura representada por el punto amarillo. Aparecen a mediados de los 90 y se caracterizan por ser una sátira de la figura del sabio: son profesionales reconocidos pero con ciertos tópicos tradicionalmente asociados a los científicos, como una ineptitud social muy patente. Son ejemplos Ross Geller (Friends) o Connor Temple (Primeval UK y New World).
Parecido razonable de los nerds científicos de Big Bang Theory (dcha) en algunos nerds paleontólogos (izqda).
2) Aventureros: aparecen a mediados de la década de los 80. Serían los "héroes", más activos físicamente y con un hábito casi exclusivo de campo y muy exploradores. Son claros ejemplos Alan Grant (Parque Jurásico), Billy Brennan (Parque Jurásico III), Nick Cutter (Primeval), siendo Susan Matthews (Baby: El secreto de la leyenda perdida) el primer ejemplo.
3) Sabios descarriados: en definitiva son los sabios del primer cluster, con la diferencia de que tienden a la heterodoxia científica y a estar marginados profesional o incluso socialmente. El más clásico ejemplo es el Profesor Challenger (El Mundo Perdido).
3.1) Sabios Locos: Se trata de un subconjunto de sabios descarriados que tienden a realizar el papel de antagonistas, incluso villanos. Además de ser heterodoxos y estar marginados profesional y socialmente siguen la máxima de "el fin justifica los medios" y suelen ser muertos por la/s criaturas prehistóricas del relato. Los 3 ejemplos son Horace Bromley (El Valle de Gwangi), Eric Kiviat (Baby: El secreto de la leyenda perdida) y Helen Cutter (Primeval, temporadas de 1 a 3).
La estética y algunos rasgos de la personalidad de Indiana Jones ha influído en algunos paleontólogos de ficción, como el Dr. Alan Grant (izqda.).
Como se puede ver en el dendrograma calibrado, se produce un cambio de paradigma a mediados de los 80 y a mediados de los 90.
Analizando la figura del paleontólogo aventurero, es fácil ver una serie de coincidencias con el personaje de Indiana Jones, interpretado por Harrison Ford. Aunque Indiana es un arqueólogo, también está englobado en esa categoría de las "ciencias del pasado" o, por ser mas coloquial, "también es de los que excava".
Además de una estética de "explorador" (sombrero, camisa y pantalones kaki), ciertos rasgos como la temeridad, el humor y sobre todo la juventud se implementan en los paleontólogos aventureros.
Por otro lado, a mediado de los 90 aparece la figura un poco paródica de los "nerds". Este estereotipo, que es una colección de clichés ridiculizantes de la figura del científico, está seguramente inspirado por personajes como Steve Urkel que, tras finalizar el instituto o la carrera terminan siendo buenos profesionales, pero conservando la ineptitud social de los empollones, un poco como sucede con el elenco protagonista de Big Bang Theory.
En definitiva, los estereotipos de los paleontólogos de ficción no son muy distintos a los de otros científicos de ficción, según Van Gorp et al. (2012).
Si tenéis interés, podéis ver el resumen/abstract aquí:
Hace unos meses, nuestro amigo El Vinosaurio nos otorgaba un premio! Este premio, cuyo objetivo es aumentar las visitas y la colaboración entre blogs, tiene los siguientes requisitos (fusilados de El Vinosaurio, y sin compasión):
Copiar y pegar el premio en el blog
enlazándolo con el blogger que te lo ha otorgado.
Premiar a tus 5 blogs favoritos con la
condición de que tengan menos de 200 seguidores y dejarles un comentario en sus
entradas para notificarles que han ganado el premio
Confiar en que continúe la cadena
premiando a su vez a 5 blogs preferidos.
Hemos elegido estos cinco blogs porque, si bien es cierto que hablan de paleontología (y eso es muy molón, como todo el mundo sabe), también tratan temas distintos, como otras áreas de la biología, otros campos científicos, ciencia-ficción y frikadas variadas y todo un conjunto de distintos temas.
Enhorabuena a los premiados... Y gracias Ina, por premiarnos a nosotros!
Ayer, por fin, pude ver Parque Jurásico en el cine. ¿Que cómo me sentí?
Y más tarde...
Perdón por la chorrada! XD
No suelo ser fan de poner cosas de estas, pero el final del máster me tiene liadisisisisimo. Sin embargo, tengo algunas entradas en el candelero. A partir del día 20 me pongo a ello y retomo la actividad bloguera, prometido (y mientras tanto, le tendrá que tocar a Dani).
Este viernes se vuelve a estrenar Parque Jurásico, versión en 3 dimensiones. Aunque el tema del 3D es la excusa para volver a proyectarla, a mi juicio es lo menos interesante del asunto. Volver a disfrutar en la pantalla grande de una película de las que de verdad merece la pena ver en cine (y en la que además el guión y los personajes acompañan, no como muchas superproducciones de la actualidad: mucho ruido -efectos de ordenador- y pocas nueces...) es una suerte increíble.
¿A quien tienen ahí? ¿A King Kong?
Yo era muy joven para verla en el cine, y la tuve que disfrutar en VHS (más tarde DVD y demás) durante muchos años. Cuando en 2011 tuve la suerte de poder verla en el cine (gracias a los chicos de Phenomena), pese a que los años habían hecho estragos en el celuloide de la copia proyectada, la experiencia fue inigualable. Incluso se me escaparon un par de lagrimillas en cierta escena inicial.
Por ello, por la excusa de un post rapidito, y por rememorar una película que (entre otras cosas) me llevó a dedicarme a lo que me dedico en la actualidad, voy a comentar un poco mis 5 momentos preferidos de la cinta:
1) El Comienzo
Esta escena es simplemente fantástica. Aunque la película se llama "Jurassic Park" y todos sabemos lo que vamos a ver en la cinta, Spielberg se cuida mucho de mostrar nada: una atmósfera oscura, muchos planos iluminados a contraluz, niebla, música siniestra de John Williams, unos efectos sonoros de Oscar y un primer plano de un ojo sirven para crear un ambiente tenso que culmina, como sabemos, con la muerte de un trabajador (lo que da inicio a la trama).
Es un truco que Spielberg usa para dotar a los Velociraptor (Deinonychus para los taxónomos, que se molestan...) de ese halo misterioso y casi maligno a lo largo de la película: durante las tres cuartas partes de la historia se habla de los "velocirraptores", de su inteligencia que les capacita para resolver problemas, de lo mucho que matan, aparecen incluso... pero no se les llega a ver del todo. Hasta el final de la película.
La muestra de que no se necesitan carísimos efectos especiales para creernos que hay un dinosaurio ahí dentro.
2) ¡Dodgson! ¡Dodgson! ¡Está aquí...! No le importa a nadie...
Sí, este momento no tiene nada que ver con dinosaurios. ¡Y da igual! Wayne Knight crea un personaje que, pese a ser el "malvado", no deja de ser muy memorable. Este momento es sin duda donde el personaje se gana el amor/odio del público.
Lewis Dodgson (Cameron Thor), genetista de Biosyn, una empresa rival de InGen (los constructores de JP), le paga un millón y medio de dólares a Dennis Nedry (Knight) por robar embriones congelados de dinosaurios. Dodgson se toma todo el asunto de forma muy seria y Nedry ridiculiza el disfraz de Dodgson ("Bonito sombrero. ¿Qué quiere? ¿Parecer un agente secreto?", impagable frase).
Para pasar de contrabando los embriones, el equipo de Dodgson proporciona a Nedry con uno de los props más chulos de la historia del cine (y al que más de un colega biólogo molecular se ha referido como "esa chulada que siempre quise"): una lata de espuma de afeitar de la marca Barbasol con un compartimento secreto con refrigerante y hueco para tubos Eppendorf. Eso sí, sin espuma mentolada...
3) Bienvenidos a Jurassic Park
La primera vez que se ve a los dinosaurios de la cinta de cuerpo entero y realizados con infografía (CGI). Sin duda, una escena épica y rimbombante (con un soberbio Sam Neill y Laura Dern sobreactuando un pelín) en la que la cinta se mete en el bolsillo al público definitivamente.
Es un momento en el que el opulento tema que compuso John Williams para la cinta hace que los dinosaurios parezcan todavía más vivos. Como se habló aquí en su día, la música refleja la fascinación que ejercen los dinosaurios sobre el ser humano, así como el misterio que les envuelve (con los coros, un recurso muy empleado por John Williams para ese propósito).
Y qué decir de los propios dinosaurios. Bueno pues de entrada, y para comenzar con lo malo, algunos errores: se muestra a nuestro querido Brachiosaurus incorporándose sobre sus patas traseras, apoyándose en su cola. Algo que la cola de este dinosaurio en concreto no podría soportar. Se muestra también al Brachiosaurus saliendo del agua, cuando se duda que los saurópodos tuvieran hábitos acuáticos.
No obstante, la reconstrucción es brillante en todos los demás aspectos (aunque alguno que otro sea un pelín controvertido).
4) Welcome, Mr. T. rex
Muchos dicen que el Tyrannosaurus (realmente la tiranosaurio) es el verdadero protagonista de Jurassic Park. Y no se equivocan. Cada vez que aparece elRex, uno no puede sino alabar el grandísimo trabajo de Stan Winston Studios (animatrónicos) y de ILM (infografía), así como el de Gary Rydstrom (efectos sonoros). Un Rex tan realista que a muchos se nos ha quedado improntado, encontrando otras reconstrucciones de Tyrannosaurus rex siempre necesitadas de algo. Un Rex que sin duda ha contribuído tanto a la imagen popular de los dinosaurios como en su día hizo el mural "The Age of Reptiles" de Zallinger.
La escena en sí tiene un preámbulo casi terrorífico: tras un fallido intento previo en la película para atraer al Rex con una cabra atada, en plena tormenta y con los coches parados debido al sabotaje de Nedry empiezan a notar temblores dentro del coche y a ver como un vasito de agua muestra anillos concéntricos con cada temblor. Algo viene. Algo grande.
Efectivamente, una secuencia sensacional.
5) La escena final
No encontré el video de esta, pero adjunto la música. Parque Jurásico es una película con un final para nada feliz: ha muerto gente, John Hammond ha fracasado en su sueño... Por otro lado, el Dr. Grant ha pasado de ser un cabroncete que no soporta a los niños a estar abrazado a dos (algo muy recurrente en todas las peliculas de Spielberg).
No obstante, lo que me gusta de este momento es cuando el Dr. Grant mira por la ventana y observa a un grupo de pelícanos volando. Y su mirada es un eco de la frase que antes dijo a los niños: "seguro que ahora veréis las aves de un modo muy distinto", que es el mensaje paleontológico más importante de los que ayudó a difundir Jurassic Park.
Tras una breve introducción al tema y dar posteriormente un repaso a los terópodos, hoy nos toca hablar de ornitisquios, pterosaurios y cocodrilos. ¿Cómo has dicho? ¿Cocodrilos emplumados? No, por supuesto que no, pero lo cierto es que no es tan sencilla la cosa, y en estos grupos todo está mucho menos claro. Así que vamos con los hechos, y vosotros podréis formaros después vuestra propia opinión.
Si echamos un ojo al cladograma de la imagen superior (de nuevo, del paeloartista Nobu Tamura) podemos ver que los dinosaurios se dividen en dos grupos claros, bien diferenciados por la forma de su cadera: saurisquios (que incluye a los saurópodos y a los terópodos) y ornitsquios, entre los que se encuentran una gran variedad de dinosaurios fitófagos (comedores de plantas). Es en estos ornitisquios en quienes nos fijaremos en primer lugar, porque la variedad de dinosaurios con peculiares estructuras tegumentarias no se restringe a los carnívoros.
¿Veis el clado llamado Ceratopsia? Los ceratopsios, en general, son dinosaurios cuadrúpedos, grandes y pesados, con pico de loro y enormes cráneos abarrotados de cuernos y protuberancias de todo tipo. Sí, como el famoso Triceratops, uno de los más grandes dentro de este grupo y el más emblemático. Entonces, ¿quien esperaría encontrar en un grupo de animales como este algo así?
Este animalito es Psittacosaurus, un pequeño ceratopsio basal conocido desde hace casi cien años. Y sin embargo, aunque se conocía desde hacía tanto tiempo, el ejemplar que estáis viendo proporcionó un montón de información nueva e inesperada. Publicado en 2002 a partir de material expoliado, mostraba clarísimas evidencias de un tipo de integumento filamentoso en la cola, unas largas estructuras tubulares y huecas. En un dinosaurio tan alejado filogenéticamente de los terópodos, es toda una sorpresa.
Más impresionante todavía es el siguiente dinosaurio del que hablaremos: Tianyulong confuciusi. También es un pequeño ornitópodo llegado de China (para variar), en este caso un heterodontosáurido, y como Psittacosaurus, presenta una hilera de largas estructuras filamentosas simples en la espalda y la base de la cola, y también algunas más pequeñas en el cuello (lo que hace pensar que quizás tuviera cubierto el cuerpo por algún tipo de "abrigo").
¿Le echamos de nuevo un vistazo al cladograma?
Se ve claramente que aparecen integumentos plumosos, protoplumosos o aparentemente protoplumosos (vaya jerga) en tres grupos distintos, uno de ellos bastante separado de los otros dos, ¿verdad? Ceratopsios, heterodontosáuridos y terópodos (o al menos tetanuros). Lo más parsimonioso, por tanto, sería pensar que el origen de las plumas está en la base de Dinosauria, ¿no?
Hora de parar el carro. Sería lo más parsimonioso, efectivamente, si todas estas estructuras FUERAN HOMÓLOGAS (tuvieran un mismo origen evolutivo y estructural/embriológico). Sin embargo, hasta el momento, no hay ninguna evidencia de que lo sean (hay que decir que tampoco hay evidencias claras de que no lo sean). Parece que las cubiertas de Psittacosaurus y Tianyulong son más parecidas entre sí que las de los terópodos. A día de hoy no está claro, y serán necesarios más estudios que inclinen la balanza definitivamente hacia un lado o hacia otro.
Pero esto todavía se complica más. Los pterosaurios, reptiles voladores mesozoicos emparentados con los dinosaurios (aunque NO ERAN DINOSAURIOS) estaban cubiertos de "pelo". Por supuesto, no pelo como el de los mamíferos, sino estructuras simples y filamentosas (¿os suena?) similares a pelo, denominadas por los paleontólogos "picnofibras". De nuevo, no hay evidencias suficientes para afirmar que estas picnofibras tienen el mismo origen que las plumas y protoplumas de los dinosaurios. Podéis apreciar las picnofibras en el peludo pterosaurio de aquí abajo, Sordes pilosus.
La última pieza de este puzzle es un sorprendente estudio publicado en 2006 que confirma la presencia en Alligator de genes homólogos a aquellos que se expresan en aves durante la producción de plumas, aunque su expresión se interrumpe en el desarrollo embriológico. ¿Os imagináis un cocodrilo emplumado?
Así pues, recapitulemos: tenemos plumas y protoplumas en el linaje de los terópodos, largos y simples filamentos tubulares en algunos ornitisquios y picnofibras en pterosaurios. Todas estas estructuras, aunque no está claro en absoluto que sean homólogas, sí que da la sensación de que al menos se parecen (se ha puesto ya de manifiesto las aparentes similitudes entre los integumentos de ornitisquios y pterosaurios y las protoplumas simples del tericinosaurio Beipiaosaurus). Y además, parece que los cocodrilos contienen en su genoma la misma maquinaria e información que las aves emplean para desarrollar su plumaje.
Surgen, por tanto, un montón de preguntas: ¿han surgido todas estas estructuras de manera independiente? ¿Son las plumas un carácter común a todos los dinosaurios? ¿Quizás a Ornithodira (el clado que incluye a pterosaurios y dinosaurios)? ¿O hay que irse todavía más lejos, y buscar el origen de las plumas en la base de Archosauria? Y de ser así, ¿cuál sería la función principal de estas protoplumas, y en qué contexto habrían surgido?
Lo cierto es que hasta el momento no disponemos de la suficiente información como para responder a estas preguntas y especular siempre es fácil (y peligroso), aunque la idea de que las plumas aparecieran por lo menos en la base de Dinosauria empieza a no parecer tan descabellada. Si es así, hay que plantearse una última cuestión: ¿estaban todos los dinosaurios emplumados?
En este interrogante nos centraremos en la siguiente entrega, la cuarta y última parte de "Plumas: ¿dónde paramos?". ¡Aquí os esperamos! P.D. / Fe de erratas - nos han informado de que algunas cosas mostradas en el cladograma de los terópodos eran incorrectas (parece ser que Compsognathidae, por ejemplo, no es un grupo monofilético). De la misma manera, tampoco la filogenia de Dinosauria está clara (se ha sugerido que los heterodontosáuridos podrían estar más emparentados con Marginocephalia -paquicefalosaurios y ceratopsios- que con otros ornitisquios). Sin embargo, a grandes rasgos, nos siguen valiendo para ilustrar estas entradas. No nos lo tengáis muy en cuenta ;)
Con Jurassic Park 3D a un mes de ser estrenada en las pantallas del país, nos ha parecido interesante escribir algunas entradas enfocadas a esta saga de películas, de las cuales ambos somos grandes fans. Aunque pretendía comenzar con un análisis de cómo ha cambiado la imagen de los dinosaurios en los 20 años transcurridos, me ha parecido un tema muy manido y trillado del que se han vertido ríos de tinta (como se decía cuando las palabras se imprimían).
El Dr. Grant, con un dinosaurio "vivo".
De modo que he decidido hablar sobre un tema algo más banal, pero no por ello menos interesante, y es descifrar qué paleontólogo/s podemos ver reflejados en la figura de Dr. Alan Grant, protagonista (al margen de los dinosaurios, todo sea dicho) de la primera y tercera entregas de la saga.
En la novela de Michael Crichton, el Dr. Grant es un clarísimo híbrido entre los paleontólogos Jack Horner y Bob Makela. Su historia es muy parecida (tanto Grant como Makela/Horner han encontrado de los primeros yacimientos con nidos de dinosaurios con evidencias de cuidado parental, han escrito un libro célebre sobre el tema, son paleontólogos célebres, la descripción de hombre barbudo con camisas hawaianas...). Al mencionarse a Horner en algún pasaje del libro, y que Grant decline las entrevistas hacen que el parecido de este sea más similar a Bob Makela.
El Dr. Horner en los años 90, con un dinosaurio fósil.
En la película, Grant parece reunir características de otros paleontólogos además de Horner o Makela. De entrada, en la película no se hace mención alguna a que Grant se haya dedicado al estudio de los huevos o puestas de huevos de dinosaurios. Se le presenta más bien como un experto en dinosaurios terópodos (experiencia de la que hace gala con muchos comentarios sobre las aves y los dinosaurios no aviarios a lo largo de todo el film, cuando utiliza su conocimiento para asustar a un niño que hizo un comentario tan poco afortunado como fidedigno -"parece un pavo de 2 metros"). Todo este énfasis en la relación de las aves con los demás dinosaurios y el profundo conocimiento del Dr. Grant sobre los "Velociraptor" podrían recordar a John Ostrom, célebre paleontólogo que retomó la hipótesis de Huxley sobre la naturaleza dinosauriana de las aves.
No obstante Grant, como Horner, ha escrito también un libro en la película. Un libro rojo que lleva Tim Murphy (el nietecito de John Hammond, amado por algunos y odiado por tantos otros) y cuyo diseño se parece sospechosamente al primer libro de Jack Horner:
El parecido es bastante asombroso. Incluso detalles como el Preámbulo, escrito por Sir David Attenborough en el de Horner y por Sir Richard Attenborough en el ficticio del Dr. Grant (todo un guiño a que Sir Richard Attenborough, hermano de David, es quien interpreta a John Hammond en Jurassic Park). Además, durante la película, Tim no deja de comparar el libro del Dr. Grant con el "un tal Bakker" que le recomendó su profesora (haciendo referencia seguramente a "Dinosaur Heresies" de Bakker, publicado por la misma época que el de Horner).
Otros paleontólogos se pueden reconocer en el Grant cinematográfico. Especialmente si se acuden a las adaptaciones en cómic o al guión original, donde se acentúa el atractivo del Dr. Grant. Tanto que a Lex Murphy (nieta de Hammond, hermana mayor de Tim) se la presenta obnubilada por el paleontólogo. ¿Guiños a Paul Sereno?
Además, por supuesto, de la evidente influencia en el Grant cinematográfico por el personaje ficticio de Indiana Jones (que es arqueólogo, no paleontólogo), desde su indumentaria hasta algunos momentos muy similares al personaje interpretado por Harrison Ford (esa sonrisa socarrona cuando finge ser electrificado por la alambrada desconectada...).
De modo que aunque el Grant cinematográfico parece beber de algunas influencias más que el literario, la influencia principal es claramente Jack Horner, quien además fue el asesor paleontológico de toda la saga (y parece ser que también lo es de la cuarta entrega, ya en preproducción).
Y para despedirnos, una frase del Dr. Grant que fue uno de los dos mensajes paleontológicos que más se esforzó por transmitir Jurassic Park: "Seguro que ahora veréis las aves de un modo muy distinto..."